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¡Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

jueves, 1 de abril de 2010

Jueves Santo

Este día recordamos la Última Cena, la Sagrada despedida del Señor, destacando el episodio del Lavatorio de los pies de sus discípulos. El Dios hecho Hombre quiere ponerse a los pies de sus criaturas para enseñarnos que este servicio humilde es fuente de la verdadera felicidad.
En esta Cena Jesús da otro signo de su anonadamiento al hacerse presente en la apariencia simple del pan. El amor de Jesús hasta el fin, se manifiesta también en el don de la Eucaristía.
Las imágenes muestran momentos de esta Celebración.


Referencias:
1- Entrada solemne con el acompañamiento de los 12 apóstoles que participan del Lavatorio de los Pies.
2-3 Lavatorio de los Pies
4- Presentación de los nuevos Óleos Consagrados por los Obispos de la Diócesis el día miércoles y que serán usados para los distintos Sacramentos durante el presente año.
5- Exposición y Adoración del Santísimo Sacramento

Cristo Yacente y Dolorosa

Con motivo de las celebraciones centrales de la Semana Santa, el artista paceño Sebastián Labanca presentó dos nuevas imágenes: el Cristo Yacente, propiedad de la Capilla, totalmente restaurado a nuevo, y una maravillosa recreación de Virgen Dolorosa.
Nuestro agradecimeinto a este incondicional colaborador de nuestra capilla. Muchas gracias y felicitaciones, Seba!


Cristo Yacente

Virgen Dolorosa y Detalles

domingo, 28 de marzo de 2010

Domingo de Ramos

Con la Capilla totalmente colmada de fieles, este Domingo de Ramos dieron comienzo las Celebraciones de Semana Santa.


En la ermita de la Virgen de la Medalla Milagrosa se realizó la Bendición de Ramos y luego la Procesión hasta el Templo para celebrar la Santa Misa.
Procesión

Entrada al Templo

Lectura de la Pasión de Nuestro
Señor Jesucristo según san Lucas


El Padre Javier centró su homilía en los distintos personajes presentes en el texto de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según san Lucas: “La lectura de la Pasión de Jesús puede ser el relato de nuestra propia vida al encuentro de Dios. En esa vida podemos representar muchos personajes; podemos ser Pedro, que habiendo sido interpelado por Dios, en los momentos difíciles lo negó. También podemos ser Judas… ¿Cuántas veces traicionamos a Jesús? No es el “mesías” que esperaba entonces lo vendo, lo cambio por una chapa, un bolsón de ropa o comida, y me voy a otra iglesia, o de timba, o con mujeres, o reniego de mi estado de persona casada o sacerdote.
Pero también tenemos el perdón de Jesús: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen». Esas palabras nos dan aliento, esperanza, y Jesús le dejó a la Iglesia el Sacramento de la Reconciliación, para que siendo Pedro o Judas tenga la oportunidad de reencontrarme con Él.
Además están los otros personajes: podemos ser las mujeres que salen llorando al encuentro de Jesús al descubrir el Amor de Dios. O quizás pueda descubrir que soy Simón de Cirene que ayudó a Jesús a llevar la Cruz: a cuántos enfermos podemos confortar en el sufrimiento. También podemos ayudar en el luto a las familias, ahí somos José de Arimatea.
Tenemos mucho por hacer en esta Semana Santa Muchos personajes por imitar y otros para desterrar. Por eso ésta es una Semana para acompañar al Señor, no una semana de vacaciones. No seamos como aquellos del Evangelio que fueron para contemplar el espectáculo. Tampoco Semana Santa es venir con el ramito, que el Padre lo bendiga y me olvido. Semana Santa es acompañar a Jesús como lo hizo María. También ella nos pide que lo acompañemos. Una semana de encuentro profundo en el Amor a Dios y al prójimo. Un Amor tan grande tiene Dios que nos da a su Hijo para que por su Sangre nos purifique, nos libere, nos haga hijos.
Una semana para que la vivamos con un corazón de hijos, de hermanos, de CRISTIANOS… verdaderamente Cristianos, seguidores de Cristo. Que así sea.”

domingo, 21 de marzo de 2010

CELEBRACIONES DE SEMANA SANTA

Domingo 28/03: 09:00 Hs. Bendición de Ramos y Santa Misa. La celebración comienza
08:45 Hs. en el templete de la Virgen.

Jueves 01/04: 20:00 Hs. Santa Misa. Institución de la Eucaristía y del Sacerdocio. Lavatorio de pies. Luego Adoración al Santísimo hasta las 22.30 Hs. Se atenderá confesiones. A partir de las 17:00Hs, confesiones para los chicos de catequesis.

Viernes 02/04: 17:30 Hs. Vía Crucis por las calles del Barrio terminando en la Capilla con la Adoración de la Santa Cruz y administración de la Eucaristía.

Sábado 03/04: 21:00 Hs. Vigilia Pascual. Nos reunimos para celebrar en comunidad la triunfante Resurrección de Jesús. Traer velas.

Homilía 5º Domingo de Cuaresma

En este último domingo de Cuaresma nos encontramos con el hermoso texto de Juan (8, 1-11) donde los fariseos y escribas llevan a Jesús una mujer encontrada en adulterio para ser apedreada, conforme a la ley de Moisés, poniéndolo a prueba. Jesús responde: “Aquel de ustedes que no tenga pecado, que arroje la primera piedra”.
Esta mañana, en la entrada al Templo, cada asistente a Misa recibió una piedra, y durante la homilía, el P. Ricardo nos hacía reflexionar, contemplando esa piedra, cómo “vamos endureciendo el corazón y el rostro” impidiendo que Dios entre y obre en nosotros. Dios quiere que todos alcancemos la Salvación, pero si nosotros no dejamos obrar la Gracia de Dios, Él nada puede hacer.
“Es necesario asumir la condición de pecadores para poder sanarnos, para que Dios pueda hacer su obra. Tenemos que reconocer quiénes somos, de dónde venimos para tener un corazón agradecido y humilde, y así saber donde están nuestra debilidad y nuestras miserias.
Para que Jesús sea verdaderamente el “Cáliz de Salvación” para nosotros, tenemos que asumir nuestra condición, ser capaces de abrir nuestro corazón para que el Señor lo limpie, y el camino es propuesto por el mismo Jesús: la confesión de los pecados.
Muchas veces también nosotros actuamos como estos escribas y fariseos que veían el pecado de esta mujer, quizás por ser más evidente, más fácil de acusar. Siempre nos es más fácil acusar el pecado del otro, del que está a nuestro lado, del ser amado, del amigo, y Jesús nos vuelve a decir: “El que no tenga pecado que tire la primera piedra”. Y esta piedra que tenemos en nuestras manos es significativamente para que reconozcamos y sinceramente pidamos perdón de nuestros pecados. La confesión nos ayuda a sacarnos esta piedra, esta máscara que nos ponemos en nuestro rostro para poder criticar, condenar con más facilidad, señalar con el dedo tal o cual persona a la que considero más pecadora que yo.
Dios nos golpea fuerte hoy con este Evangelio para movilizarnos, para que en algún momento nosotros también reconozcamos nuestras miserias, nuestras limitaciones. Que esta piedra que nos han entregado en la puerta nos haga recuerdo de nuestra dureza de corazón y que el Viernes Santo podamos decir al Señor: quiero transformar mi corazón de piedra en un corazón más humano, abierto, dispuesto a la reconciliación. Un corazón que pueda reconocer el Amor de Dios muerto en la Cruz”.

domingo, 14 de marzo de 2010

Homilía del 14 de Marzo

"Padre Misericordioso", tallado en
madera existe en la Capilla

En su homilía, después de presentarse como nuevo párroco de la ciudad, el P. Sergio Jacob, se refirió a la importancia del perdón, explicado por Jesús, con su particular pedagogía, a través de la parábola conocida como la del “Hijo Pródigo”, pero que en realidad se trata del “Padre Misericordioso”.
“El perdón no otorgado va quedando y genera en cada oportunidad que se nos presenta, un dolor que no nos deja ser felices.
Dios, porque nos ama, sólo quiere para nosotros que estemos bien, que seamos felices. Para eso tenemos la oración y los sacramentos. Si pensamos en eso cualquier herida y el pecado se pueden superar. Así piensa el Padre Misericordioso del Evangelio de hoy, pero a veces podemos caer en la tentación de pensar y obrar como el hermano mayor: con egoísmo observamos solamente lo negativo de los demás. Hay muchas circunstancias en lo cotidiano de nuestra vida que van a justificar un enojo, un cobrarle la factura, remover viejos pleitos, para seguir remarcando el error y el pecado. De actuar así, obviamente que no vamos a poder ser felices, nuestros chicos van a crecer en un espíritu de constante violencia y agresión. La misericordia está al alcance de nuestra mano y tiene que llegar al otro: dando un consejo, agradeciendo, abrazando y felicitando al otro puedo lograr o cambiar algo en su comportamiento, o en su hacer diario.
Estas actitudes serían las que más nos ayudan a evitar el pecado. El amor nos hace fuertes, y Jesús en la Cruz nos dejó su ejemplo. El amor se convierte en tolerancia, aún cuando el otro se equivoque, aunque el otro tenga pecados. Aún cuando yo me equivoque y siga cayendo en el pecado la Gracia de Dios me sigue fortaleciendo, me sigue alentando.
La predisposición al cambio ayuda. Acercándose a los sacramentos, al Sagrario, colaborando en los grupos de la Capilla, rezando el Rosario, juntándose en alguna casa a rezar por la familia o por un enfermo, participando de la catequesis, sobre todo los chicos perseverando para conocer cada día un poco más a Jesús. Pidamos esta Gracia al Padre que con su infinita Misericordia nos escucha y acompaña siempre. Que así sea.”

Al finalizar la Santa Misa, el P. Sergio, bendijo especialmente a todos los chicos presentes y a sus catequistas.

Nuevo beneficio

En el día de hoy se realizó una nueva venta de empanadas en la Capilla. Un total éxito, bendiéndose 80 (ochenta) docenas de empanadas dulces y saladas. Todo lo recaudado será destinado a terminar de pagar el arreglo del techo que, Dios mediante, esta semana será finalizado.
Mientras que la campaña del metro cuadrado de machimbre sigue en pie. Ya son muchos los que han colaborado, pero también es cierto que todavía falta mucho más para llegar al fin propuesto. No se olvide... necesitamos cubrir 400 m2 de machimebre. Gracias a todos.

sábado, 13 de marzo de 2010

¿Qué ofrecer en Cuaresma?

Sabemos que Cuaresma es un Tiempo de Conversión. Se nos pide Ayuno, Caridad y Oración. Llegado el momento se nos plantea la duda de qué podemos ofrecer como Ayuno. El siguiente Power Point tiene varias hermosas sugerencias. Recomendamos verlo, quizás encuentres allí algo a lo cual estás muy aferrado y quieras ofrecerlo al Señor para que Él, conforme a su voluntad, lo devuelva en Gracias a vos o a quien más lo necesite.
EL HIJO PRÓDIGO
Soy yo el Hijo Pródigo que vuelve,
pero no una, ni dos, ni diez... ¡mil veces!
Cada vez que confieso mis pecados
y el regreso a tu casa siempre ofreces.

Cuando en misa escuchaba la parábola
¡oh, soberbia de mí , que me indignaba!
porque al hijo bueno no daban gloria
y al terrible pecador festejaban.

Yo, a mi ciega ley tan aferrada,
no podía creer lo que escuchaba:
¿Cómo? ¿Al justo no le espera recompensa
más grandiosa que al que no respetó nada?

Muchos años pasaron y caídas
hasta que en mi experiencia comprendiera...
En mi orgullo deleznable creía
que de los dos hijos, el fiel yo era.

¡Que engreída, creyéndome intachable!
Iba a misa, cumplía mandamientos...
Pero... ¿cuánto abundaba en mezquindades
y rencores guardados bien adentro?

¿Yo la improba, la pura, la impecable?
¡No, Señor, descubrí que no soy esa!
Falta de misericordia había juzgado,
al que, arrepentido, a tus pies regresa.

Ahora si se quién soy realmente
y agradezco que, paciente me esperes.
Soy yo el Hijo Pródigo que vuelve,
pero no una, ni dos, ni diez... ¡mil veces!

Autor: Teresita de Antueno
Café del Abrazo Literario
Publicado en La Liturgia Cotidiana. Ed. San Pablo

domingo, 7 de marzo de 2010

Homilía 3º Domingo de Cuaresma

El P. Javier, en su reflexión dominical, se adentró en el misterio de las muertes trágicas y de las reacciones de las personas ante hechos tan lamentables. A la Luz de la Palabra se preguntaba qué habrían hecho todas estas personas que han muerto violentamente, ya sea por distintos atentados o por la furia de la naturaleza.
Lo primero a tener en cuenta, dijo, es lo que Dios manifiesta a Moisés en la zarza ardiente, en el Libro del Éxodo en su capítulo 3, “Yo he visto la opresión de mi pueblo. Si, conozco muy bien sus sufrimientos”. Acá vemos que Dios no manda el sufrimiento, no se goza en el sufrimiento del hombre, al contrario, como dice san Pablo, se compadece, “padece con”. Como todo Padre sufre también Él cuando sufren sus hijos.
Entonces, quizás, todas esas personas son menos pecadoras que nosotros, entonces antes esa realidad nos damos cuenta lo frágiles que somos, lo limitada que es la vida. Por eso hay que valorarla, hay que cuidar la vida. En el mundo se promueve el aborto y la eutanasia, pero la muerte de un ser querido nos hace descubrir el valor irremplazable de una vida. ¿cómo estoy yo viviendo mi vida? ¿cómo la vivo ante Dios? Porque soy solo un administrador de esa vida que me dio Dios, por lo tanto tengo que cuidarla.
Pero ante una tragedia debemos ser instrumentos, como Moisés a través de quien Dios rescató a su pueblo. Tenemos que ser solidarios, acercarnos al hermano que sufre. Si obramos así, esa muerte no fue en vano, nos hemos convertido. Si nos mantenemos indiferentes, de brazos cruzados ante el dolor de una familia que ha perdido un hijo, no nos hemos convertido. Jesús usa la parábola de la higuera (Lc 13, 1-9). Esa higuera somos nosotros cuando optado por vivir una vida “tranquila”, sin compromisos, del “no te metás”.
Esa es la higuera que no da frutos. Y cuando el dueño quiere quitar la planta, el jardinero, Jesús, dice "yo la voy a podar y la voy abonar". El “podar”, el “abonar” son estas circunstancias que nos rodean y que nos hacen despertar, que nos invitan a la conversión. Dios debe usar estos signos porque cada vez estamos más cerrados, cada vez más indiferentes, más distantes del hermano que tengo al lado, y necesita de esas cosas para que despertemos.
Dios nos da un “cachetazo” para que despertemos pero también no abraza y consuela cuando nos arrepentimos y volvemos a Él. Así descubro a Dios, descubro a mi hermano, descubro el valor de mi vida.
Para finalizar, puso énfasis en que “este es el tiempo para la conversión, para descubrir a Dios, para descubrir al hermano y ser solidarios, después no hay más tiempo. Aprovechemos ahora, no sea que venga el dueño de mi “higuera”, que está muy linda, muy frondosa y tranquila, a pedirme los frutos, y he sido estéril, no tengo nada para rendir a Dios. Pidamos al Señor que sepamos descubrir en estos signos su poda, sus abonos para dar frutos”.

Sacramento del Matrimonio

El Matrimonio es el sacramento que santifica la unión indisoluble entre un hombre y una mujer cristianos, y les concede la gracia para cumplir fielmente sus deberes de esposos y de padres.
El Matrimonio fue instituido por Dios cuando creó al hombre y a la mujer. Para los cristianos, Jesucristo lo elevó a la dignidad de sacramento; un sacramento que da a los esposos una gracia especial para ser fieles uno al otro y santificarse en la vida matrimonial y familiar, ya que el matrimonio cristiano es una auténtica vocación sobrenatural.
El Matrimonio por su naturaleza está ordenado a la generación y la educación de los hijos, al amor y ayuda entre los esposos y a su santificación personal.

Imágenes de la boda celebrada ayer, a las 21:00 Hs., en nuestra Capilla.


Audiencia con el Intendente Nogueira

El viernes último pasado, en horas del mediodía, integrantes del Consejo Pastoral y miembros de la comunidad de la Capilla "Virgen de la Medalla Milagrosa" fueron recibidos por el intendente de nuestra ciudad, el Dr. Francisco José Nogueira, quienes entregaron un petitorio solicitando la reparación de las dos cuadras de acceso a la Capilla: por calle Los Pinos, desde M. Leguizamón hasta Ambrosetti, y por ésta hasta la Ruta Provincial Nº1.
El Intendente Nogueira se comprometió a iniciar, en los próximos días, un mejorado con la colocación de ripio o piedra mora a fin de que se pueda acceder al Templo con mayor tranquilidad, incluso los días de lluvia. En ese mismo acto el intendente convocó a sus colaboradores y los instruyó al respecto.
Al finalizar la reunión, los integrantes del Consejo Pastoral se mostraron muy conformes con la atención de Nogueira y esperanzados en la concreción de este anhelado proyecto.

domingo, 28 de febrero de 2010

Cristo restaurado

La imagen de Cristo Crucificado ha sido restaurada, como todas las demás, por el artesano paceño Sebastián Labanca, a quien toda la comunidad de la Capilla agradece su valioso y desinteresado aporte.
Que así también, en este tiempo, restauremos nuestro corazón, lo blanqueemos, quitemos todas las manchas de pecado, y nos dispongamos a vivir la próxima Pascua de Resurrección totalmente renovados, cumpliendo con la misión que desde el Bautismo no ha encomendado el Señor: ser Cristo para nuestros hermanos, y ver en nuestros hermanos a Cristo.

Desde un sitial preferencial, en lo alto del frente de nuestra Capilla, María, la Virgen de la Medalla Milagrosa, saluda y bendice a todos quienes recorren diariamente las calles del barrio.
Elevemos la mirada para contemplar a María, que al hacerlo vemos un pedacito de Cielo, desde donde nos espera junto a su Amado Hijo. Hagamos méritos para alcanzarlo y comenzar a gozarlo desde este lugar que nos toca vivir.

Cuaresma: Tiempo de conversión

En este Tiempo el color litúrgico es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual: tiempo de preparación al misterio Pascual.
En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo.
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra curz con alegría para alcanzar la Gloria de la Resurrección.

Homilía 2º Domingo de Cuaresma

“Le preguntaron a un obispo argentino ¿le preocupa que cada vez vaya menos gente a la iglesia? El obispo respondió: Más me preocupa que los que van a Misa salgan transformados”.
El P. Javier comenzó con esta anécdota para resaltar la necesidad de “transformarnos” en este Tiempo de Cuaresma. En el Evangelio de hoy se pueden encontrar varios aspectos que “nos invitan a nuestra transformación”.
El primer signo, Jesús está rezando. Siempre, antes de algún acontecimiento importante, encontramos a Jesús en actitud orante. En esa intimidad con el Padre encuentra el discernimiento, “la Fuerza, Su Gracia”. El diálogo que mantiene Jesús con Dios es siempre en oración profunda. ¿Cuántas veces dialogamos nosotros con Dios? Ese es un aspecto que debemos “transformar”, “cambiar” en esta Cuaresma: acercarnos más a Dios, dialogar con Él, escuchar lo que tiene para decirnos.
Otro aspecto sobresaliente de esta Lectura: Jesús se ilumina, resplandece. Jesús se presenta como “Luz del mundo” para disipar la oscuridad del pecado. ¿Y nosotros… transmitimos la Luz de Cristo? Muchas veces con nuestros comportamientos estamos lejos de transmitir La Luz. También ahí necesitamos transformarnos.
El tercer punto a tener en cuenta: Jesús habla con Moisés y Elías de lo “que iba a cumplirse en Jerusalén”. Jesús sabía lo que le esperaba y jamás rechazó la cruz. Él sabía cual era su misión, y la tomó porque sabía que a través de ella llegaba a la Gloria. Nosotros con nuestras cruces también tenemos que ser transformados. Muchas veces, ante la mínima dificultad nos olvidamos y hasta llegamos a insultar a Dios. Nos olvidamos que es camino de salvación. Ese también es un aspecto que debemos transformar.
Al final del relato, encontrándose Jesús solo, la Voz de Dios le dice a los apóstoles “Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo”. A Él hay que escuchar. Él es el único Maestro. Nosotros también estamos llamados a escuchar su voz, como lo escucharon los Apóstoles, los Padres de la Iglesia, los Santos. ¿Escuchamos la Palabra de Dios? Tenemos muchos “maestros”: escuchamos la voz de la seducción, de la ambición, del poder, de falsos profetas… y a Él no lo escuchamos.
Para finalizar, el sacerdote resumió: “Tenemos que ser transformados en la oración, en iluminar a los demás, en cómo llevar nuestra cruz, y en la escucha de la Palabra de Dios. Este es el Tiempo que debemos aprovechar. Quedan todavía tres semanas de Cuaresma y la Semana Santa para que nos transformemos, nos convirtamos al Amor de Dios para poder vivir la Pascua”.

sábado, 27 de febrero de 2010

Asunción del Nuevo Párroco

En la Celebración Litúrgica de la hora 20:00 del día de hoy, en la Parroquia "Nuestra Señora de La Paz", tomó posesión el nuevo párroco de nuestra ciudad, el P. Sergio Ramón Jacob.
Después de leído el Decreto de designación, el Arzobispo de la Diócesis de Paraná, Monseñor Mario Luis Bautista Maulión, puso en funciones al nuevo párroco haciendo entrega del Leccionario, portador de la Palabra de Dios, sobre la cual basa su misión Pastoral, compromiso que reasumió públicamente en el día de la fecha.
Bienvenido P. Sergio. Que la Santísima Madre, Nuestra Señora de La Paz, proteja y guié siempre su accionar para mayor Gloria de Dios.

lunes, 22 de febrero de 2010

Cátedra del Apostol San Pedro

Hoy se celebra la festividad de la Cátedra de San Pedro, una ocasión solemne que se remonta al cuarto siglo y con la que se rinde homenaje y se celebra el primado y la autoridad de San Pedro.

La palabra "cátedra" significa asiento o trono y es la raíz de la palabra catedral, la iglesia donde un obispo tiene el trono desde el que predica. Sinónimo de cátedra es también "sede" (asiento o sitial): la "sede" es el lugar desde donde un obispo gobierna su diócesis. Por ejemplo, la Santa Sede es la sede del obispo de Roma, el Papa.

Hace no muchos años, antes de rezar el Ángelus en este día, el Papa Juan Pablo II recordó que "la festividad litúrgica de la Cátedra de San Pedro subraya el singular ministerio que el Señor confió al jefe de los apóstoles, de confirmar y guiar a la Iglesia en la unidad de la fe. En esto consiste el ´ministerium petrinum´, ese servicio peculiar que el obispo de Roma está llamado a rendir a todo el pueblo cristiano. Misión indispensable, que no se basa en prerrogativas humanas, sino en Cristo mismo como piedra angular de la comunidad eclesial". "Recemos -dijo- para que la Iglesia, en la variedad de culturas, lenguas y tradiciones, sea unánime en creer y profesar las verdades de fe y de moral transmitidas por los apóstoles".

La cátedra es en realidad el trono que Carlos el Calvo regaló al papa Juan VIII y en el que fue coronado emperador el día de Navidad del año 875. Carlos el Calvo era nieto de Carlomagno. Durante muchos años la silla fue utilizada por el papa y sus sucesores durante las ceremonias litúrgicas, hasta que fue incorporada al Altar de la Cátedra de Bernini en 1666.

Tradiciones, leyendas y creencias afirmaron durante muchos años que la silla era doble y que algunas partes se remontaban a los primeros días de la era cristiana e incluso que la utilizó San Pedro en persona. La silla ha sido objeto de numerosos estudios a lo largo de los siglos y la última vez que fue extraída del nicho que ocupa en el altar de Bernini fue durante un período de seis años, entre 1968 y 1974. Los análisis efectuados en aquella ocasión apuntaban a que se trataba de una sola silla cuyas partes mas antiguas eran del siglo VI. Lo que se había tomado por una segunda silla era en realidad una cubierta que servía tanto para proteger el trono como para llevarlo en procesión.

Todos los años en esta fecha, el altar monumental que acoge la Cátedra de San Pedro permanece iluminado todo el día con docenas de velas y se celebran numerosas misas desde la mañana hasta el atardecer, concluyendo con la misa del Capítulo de San Pedro.

Fuente: VIS - Servicio Informativo Vaticano - www.catholic.net

domingo, 21 de febrero de 2010

ORACIÓN POR EL NUEVO PÁRROCO DE LA COMUNIDAD DE LA PAZ Y DANDO GRACIAS POR EL ANTERIOR

Señor Jesús, te agradecemos por que hemos tenido entre nosotros al Padre Máximo y porque ahora pones en medio de nosotros al Padre Sergio Jacob, tu servidor y administrador de los misterios divinos.
Te rogamos que le des: fidelidad y perseverancia en este humilde Servicio, y a nosotros la fe viva para que veamos en él a tu mensajero.
Lo has constituido nuestro guía y padre espiritual, dale espíritu de Sabiduría y Consejo, sinceridad de amor Paterno; y a nosotros el don de respeto y entrega para que con fe podamos escuchar sus palabras y con alegría nos acerquemos en torno a su altar sobre el cual realiza los santos misterios.
Danos a nosotros y a él Paciencia y mutua comprensión.
Dale salud y Fortaleza en su cargo de responsabilidad.
Llénalo con el espíritu de fervor y santidad, para que sea siempre nuestro buen Pastor, y para que nos conduzca al Cielo. Amén.


Nuestra Señora de La Paz, ruega por nosotros.

Imposición de las Cenizas

Como el Miércoles de Cenizas, en la Capilla no se celebró la Santa Misa, el P. Javier repitió hoy este signo.
Al finalizar la Celebración Litúrgica, bendijo las cenizas, producto de la quema de las ramas de olivos usadas el Domingo de Ramos del año anterior, e invitó a quienes querían participar, cosa que hicieron todos los presentes.

Viviendo ya este Tiempo de Cuaresma, en el primero de los cuatro domingos que lo componen, la Liturgia nos propone “ejercitar” la voluntad para no caer ante las tentaciones que el “maligno” nos propone. Todos somos permanentemente tentados, Jesús también lo fue, lo importante es no ceder ante ellas.
El diablo –explica el P. Javier– por ser una criatura angélica tiene poder, pero no más que Dios, y tiene armas para conquistar:
  • la primera, la duda y la confusión: cada vez que, ante las cosas de Dios, pensamos “¿será cierto que…?” satanás nos está poniendo ante la duda. En la Lectura de hoy (Lc 4, 1-13) vemos cómo intenta también esto con Jesús: “Si tu eres el Hijo de Dios …”
  • otras de sus armas es tocar el “punto débil” de la persona. Jesús, después de cuarenta días de ayuno en el desierto, lógicamente siente hambre y el diablo lo tienta diciendo “manda a esta piedras que se conviertan en pan”. Y Jesús resiste porque su misión no era hacer milagros para sí.
  • Satanás es mentiroso por excelencia, y permanentemente cedemos antes sus engaños. Hay que estar muy atento como Jesús lo estuvo: “Todos estos reinos me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero”. ¡Mentira! No tiene poder sobre ningún reino, ninguna nación le ha sido entregada. Cuántas veces nosotros nos rendimos también ante la ambición de poder sobre los demás.
  • La idolatría es otra de las armas: “Si tu te postras delante de mi…”. Tantas veces idolatramos falsos dioses, ídolos de carne o de piedras. Jesús tampoco cae ante esta nueva tentación: “Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto”.
  • Por último, el tentador recurre a otro de nuestros puntos débiles: el orgullo, la vanagloria. “…tírate de aquí abajo, porque está escrito: Él dará ordenes a sus ángeles para que ellos te cuiden”. Es cierto, está escrito. La tentación acá está en hacer que Dios haga un favor a su Hijo, haciendo un verdadero “show”, un espectáculo. Y esa no es la misión de Jesús. Él vino ha servir en la humildad, y no ha ser servido. El diablo intenta cambiar un orden establecido de las cosas. Y eso muchas veces lo experimentamos también nosotros: cambiar las cosas en favor nuestro.
Para finalizar, el sacerdote pidió reflexionar sobre estas argucias de satanás. Muchas veces decimos que no tenemos pecados. ¿Nos hemos puesto a pensar realmente las veces que hemos cedido ante estas tentaciones?
En este Tiempo de Cuaresma se nos invita a practicar la limosna para vencer la vanagloria; el ayuno para vencer los apetitos, y para no caer en la idolatría, la oración. Y si aún así nos sentimos tentados, en el Padrenuestro Jesús nos enseña, y debemos repetirlo cada vez que sea necesario: “no nos dejes caer en la tentación”.

miércoles, 17 de febrero de 2010

La ceniza y su simbolismo

Un maravilloso texto escrito por el P. Max Alexander, gracias al aporte del Hno. Fernando Fortunato del Monasterio Benedictino Santa María de Los Toldos, provincia de Buenos Aires.
Conociendo más sobre la tradición de la Iglesia podemos vivir mejor el sentido de este Tiempo de Cuaresma.
Para descargarlo presionar aquí...

domingo, 14 de febrero de 2010

Homilía 6º Domingo durante el Año

“¡Que difícil es ser feliz en la vida!” comenzó diciendo el P. Javier en su homilía de hoy.
En su desarrollo manifestó que la voluntad y la inteligencia hacen que el hombre busque el bien, porque ese bien es lo que lo va hacer feliz, pero también, por otra parte diferenció que “alegría y felicidad no es lo mismo”, una no implica la otra. Numerosos ejemplos nos demuestran que el tener todo, el estar satisfecho no lleva a la felicidad. Entonces, se pregunta, ¿dónde está la felicidad? ¿dónde está el camino que lleva a la felicidad? Esa felicidad que nos llena aunque no estemos alegre por diversas circunstancias de la vida.
“Hoy el Evangelio nos muestra el camino para esa felicidad: las Bienaventuranzas, esa nueva Ley”, y aquí pidió a la asamblea que reflexionara sobre este mensaje de Jesús, extraño para quienes lo leen ligeramente: Felices los pobres; felices los que tienen hambre; felices los perseguidos.
Explicó, entonces, que Jesús no se refiere a los pobres materiales, sino a los despojados de corazón, a los que no tiene apego por las cosas de este mundo y se brindan desprendidamente al hermano confiando en el Señor. Los que tienen hambre de almas para llevar al Reino serán felices. Los perseguidos por anunciar el Evangelio, y lloran por ello, serán consolados.
Así como están las Bienaventuranzas, Jesús se lamenta por los “ricos”, los “saciados”, los “que están llenos de si mismo” y los “que buscan elogios”, y estos son los que están llenos de sí y por eso “no necesitan de Dios” y se olvidan de los hermanos. No son los ricos materiales, son los soberbios, orgullosos, los que pretenden que se los aplauda por todo cuanto hacen.
Para finalizar, el P. Javier pidió a los presentes leer las Bienaventuranzas (Lc 6, 12), pensarlas y ponerlas en prácticas. “La única manera que se va ir encarnando en nosotros esta Ley del Evangelio, y podremos traducir lo que es realmente el verdadero sentido del cristiano”.

San Valentin

Hay que remontarse al año 270.
El emperador Claudio II, tan bruto era este mal emperador que llegó hasta prohibir lo más natural que existe en el mundo: el amor entre los humanos. No quería bodas sino soldados para defender los espacios amplios de su imperio. Nada de casados. Quería solteros y sólo solteros.
Ante estas circunstancias inhumanas, Valentín, obispo de Interamma, no tuvo miedo en confesarse creyente, y es más, se entregó por entero a las parejas. Las visitaba en secreto para casarlos lejos de la mirada de los crueles súbditos del emperador.
La voz de Valentín corría como el viento por las orillas del Tibet y de las colinas romas. Los jóvenes, valientes y decididos a formar una familia, acudían a él para recibir el sacramento. Les hablaba, les escribía cartas de amor y con su simpatía y su bella juventud, se traía de calle a todos los enamorados.
Mientras estuvo en la cárcel esperando su muerte, el carcelero se dio cuenta de sus buenas cualidades. Le presentó a su hija Julia ciega de nacimiento. Valentín le enseñó las primeras letras, los rudimentos del saber y, por supuesto, le habló de Dios. Veía el mundo bello que le presenta el apuesto joven. Le dijo a la niña que orase a Dios para que le diese la vista. En un momento determinado, le cogió la mano a Valentín y le dijo: ¡”Yo creo, yo creo!” La luz de la prisión le entró por sus inocentes y maravillosos ojos. El, viéndola feliz, le dijo que mantuviera su fe por encima de todo. A continuación, un día como hoy, 14 de febrero del año 270, fue martirizado y enterrado en la que es la iglesia de santa Práxedes, cerca del Coliseo, aunque hoy están en la basílica que lleva su nombre en la Via Flaminia.

sábado, 13 de febrero de 2010

Meditación Cuaresmal



Es un tiempo que nos convoca especialmente al recogimiento y a la vida interior, para plantearnos con sinceridad nuestro seguimiento a Cristo. Este tiempo para vivir "hacia adentro" se expresa también "hacia afuera": la limosna nos lleva al encuentro con los hermanos y hermanas más necesitados, y la conversión nos hace revisar nuestro compromiso de amor al prójimo.


Es preciso parar...
Aquietar este paso febril...
Dejar por unas horas de angustiarnos
por el pan que no alcanza...
...
Para pensar en Él, en nuestra alma,
y en nuestra salvación (que hay que pensarla).
Y encontrar en nosotros la riqueza
que el mundo con su oferta nos disfraza;
descubrir el gozo y el consuelo
al tope de la Cruz que se levanta;
mojar nuestros ojos con la dicha
de un Dios que con su muerte nos rescata.
Y recobrar, intacta, (para siempre)
la virtud teologal de la Esperanza.
María del Carmen Latorre
Publicado en "La Liturgia Cotidiana" ed. San Pablo
Año XII - Nº126 - Febrero 2010

jueves, 11 de febrero de 2010

Nuestra Señora de Lourdes

El 11 de febrero de 1858, Bernadette, una niña de catorce años, recogía leña en Massbielle, en las afueras de Lourdes, cuando acercándose a una gruta, un viento la sorprendió y vio una nube dorada y a una Señora vestida de blanco, con sus pies descalzos cubiertos por dos rosas doradas, que parecían apoyarse sobre las ramas de un rosal, en su cintura tenía una ancha cinta azul, sus manos juntas estaban en posición de oración y llevaba un rosario.
En la novena aparición, el 25 de febrero, la Señora mando a Santa Bernadette a beber y lavarse los pies en el agua de una fuente, señalándole el fondo de la gruta. La niña no la encontró, pero obedeció la solicitud de la Virgen, y escarbó en el suelo, produciéndose el primer brote del milagroso manantial de Lourdes.
En las apariciones, la Señora exhortó a la niña a rogar por los pecadores, manifestó el deseo de que en el lugar sea erigida una capilla y mando a Bernadette a besar la tierra, como acto de penitencia para ella y para otros, el pueblo presente en el lugar también la imito y hasta el día de hoy, esta práctica continúa.
El 25 de marzo, a pedido del párroco del lugar, la niña pregunta a la Señora ¿Quien eres?, y ella le responde: "Yo soy la Inmaculada Concepción".

El mensaje de la Virgen
El Mensaje que la Santísima Virgen dio en Lourdes, Francia, en 1858, puede resumirse en los siguientes puntos:

1-Es un agradecimiento del cielo por la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, que se había declarado cuatro años antes (1854), al mismo tiempo que así se presenta Ella misma como Madre y modelo de pureza para el mundo que está necesitado de esta virtud.

2-Es una exaltación a la virtudes de la pobreza y humildad aceptadas cristianamente, al escoger a Bernardita como instrumento de su mensaje.

3-Un mensaje importantísimo en Lourdes es el de la Cruz. La Santísima Virgen le repite que lo importante es ser feliz en la otra vida, aunque para ello sea preciso aceptar la cruz.

4-Importancia de la oración, del rosario, de la penitencia y humildad (besando el suelo como señal de ello); también, un mensaje de misericordia infinita para los pecadores y del cuidado de los enfermos

lunes, 8 de febrero de 2010

Escucha Sus Palabras...

- No sé si Él se preocupa mucho por nosotros -dijo el chico-. No necesitaba haber sido tan duro.
- Debe de haber intentado otras maneras, hasta descubrir que no lo escuchábamos. Estábamos demasiado acostumbrados a nuestras vidas, y ya no leíamos Sus palabras.
- ¿Dónde están escritas?
- En el mundo que te rodea. Basta prestar atención a lo que sucede en tu vida y descubrirás, en cualquier momento del día, dónde esconde Él Sus palabras y Su voluntad. Procura cumplir lo que te pide; ésta es la única razón de tu estancia en este mundo.
- Si lo descubro, lo escribiré en las tablillas de barro.
- Hazlo si quieres. Pero más importante es que las escribas en tu corazón; allí ellas no podrán ser quemadas ni destruidas, y tú las llevarás dondequieras que vayas.

Pablo Coelho - "La Quinta Montaña" - 1997
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

Señor Jesucristo
que llamaste a tus apóstoles
para constituirlos fundamento
de la Iglesia y portadores de tu Evangelio,
te pedimos que hoy sigas
fijando tu miranda en los jóvenes,
invitándolos a seguir tu camino.

Dales luz que disipe sus dudas,
y decisión para que te sigan.
Infúndeles confianza y sabiduría
para llevar tu Palabra y
el testimonio de tu Amor.

Tú que eres nuestro Salvador,
ayer, hoy y siempre.

Por los siglos de los siglos.
Amén