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¡Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

domingo, 26 de septiembre de 2010

Homilía 26º Domingo durante el año

En el Evangelio correspondiente a este Domingo 26º (Lc 16, 19-31) Jesús insiste sobre el tema de la riqueza.
La parábola empleada en esta ocasión refiere a un hombre rico (sin nombre) y a un pobre llamado Lázaro, los que al morir cambian sus respectivas situaciones: Lázaro que había sufrido en vida goza ahora junto a Abraham, mientras que el rico sufre terribles tormentos después de haber despilfarrado su vida en fiestas con abundante comida y bebida. “Nada es permanente. Tanto riqueza como pobreza es algo pasajero. Eso es lo que Jesús nos quiere enseñar”, señala el P. Javier en la homilía.
El sacerdote marca en su alocución la existencia de dos realidades en esta parábola. Por un lado la riqueza y la pobreza material, lo que no implica que sean malas en si mismas. Jesús no juzga el bienestar, sino el disfrute a la vista de los que menos tienen sin compartir nada.
“Tenemos que ser prudentes en el estilo que nos toque vivir, ya sea rico o ya sea pobre, para alcanzar tesoros en el cielo.”
También, dijo, esta parábola es aplicable a la vida espiritual. Los ricos somos los cristianos que tenemos a Jesús; los Sacramentos, en especial la Eucaristía; la Palabra; estamos bautizados, pero también están quienes no tienen esa riqueza, entonces son pobres.
Nuestra obligación es compartir, así como las riquezas materiales, también la Palabra con quienes no la conocen. Enseñar la importancia de los sacramentos. De nada vale que nos llenemos de la Palabra de Dios y la guardemos egoístamente sólo para nosotros.
Finalizó diciendo que estas son dos realidades que todavía nos cuestan vivir. Todos tenemos algo para compartir siempre. “Nadie es tan rico que no necesite la ayude de otros, y nadie es tan pobre que no tenga algo para compartir con los demás”.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Sin Bautismos

Desde hace ya muchos años, en las Capillas dependiente de la Parroquia Nuestra Señora de La Paz se celebran Bautismos, además de algún casamiento de vez en cuando.
El Bautismo durante la Misa en los barrios es, además del Sacramento en sí, una hermosa oportunidad de Catequesis para aquellos adultos que en muy pocas ocasiones se acercan a participar de la misma.
Durantes las Confirmaciones en que los chicos deben ir a la Parroquia, algunas familias de las zonas marginales se rehúsan a hacerlo. Los catequistas deben buscar a los confirmando desde sus hogares, vestirlos con ropitas que han conseguido para la ocasión, e incluso oficiar de padrinos porque sus padres y familiares no se "animan ir al centro" por su humilde condición.
En estos últimos días nuestro Párroco anunció la suspensión de los Bautismos y otras celebraciones que no sean Misas en las Capillas de la zona urbana, salvo en las respectivas Fiestas Patronales.
Miembros de la comunidad de la Capilla Virgen de la Medalla Milagrosa se han sentido molestos por esta decisión considerando que muchos niños pueden quedar sin ser bautizados por lo que señalábamos antes; y además, por ese sentido de la devoción popular, muchas personas hacen promesas a la Virgen Milagrosa referidas a que sus hijos recibirán los Sacramentos a los pies de su imponente Imagen. No es justo romper con tan bellas manifestaciones de fe que les garantiza la protección de la Medalla Milagrosa; con la ilusión de compartir en familia, aún en la más humilde de las condiciones, la alegría de un Bautismo, porque no es lo mismo estar en el barrio, entre “su” gente, que tener que salir del "habitat" para ponerse a la altura de tantas otras familias que con sus mejores galas (y muchos por simple alarde) bautizan a sus niños en la Parroquia un domingo al mediodía. Por lo menos así lo sienten muchos de los feligreses de las zonas marginales de La Paz.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Homilía 25º Domingo durante el año

El Evangelio de hoy, Lc 16 1-13, correspondiente al 25º Domingo del Ciclo C ha sido siempre motivo de diversas interpretaciones.
El P. Sergio centró su homilía en la deshonestidad del administrador, protagonista de la parábola de Jesús: “el aceite y el trigo eran del patrón, por lo que estaba haciendo descuento con algo que no era suyo. Es fácil ser generoso con lo ajeno. De esa forma este hombre se estaba acomodando con sus amigos para que cuando quedara sin trabajo tener quienes lo recibieran en sus casas.”
“Esta mala administración que suele suceder con las cosas materiales lo tenemos que pensar también en el campo espiritual. Con respecto a Dios administramos mal el tiempo que le dedicamos, la oración, el grado de participación en la Misa, o cuánto y cómo ayudamos a preparar la capilla y cómo nos preparamos nosotros. También debemos preguntarnos cómo administramos la vida de la Gracia que recibimos en el Bautismo o cómo administramos la Vida de Dios que recibimos por medio de la Comunión.”
“También en el cumplimiento de nuestras responsabilidades en casa y en el trabajo. Solemos a veces no ser buenos administradores. Desde los horarios, la fraternidad con los compañeros, la distribución de las tareas sobrecargando a otros mientras nos hacemos los distraídos, y ni hablar si tenemos que administrar dinero en alguna empresa. El Señor en medio de esas responsabilidades nos invita a ser justos y a dar todas nuestras capacidades.
Pidamos al Señor que nos ayude en el cumplimiento y el cuidado de todas las cosas en la que nos vemos involucrados, las nuestras y las ajenas; y también en aquellas que son de todos: los juegos y plantas en los espacios públicos; los bancos en las escuelas. Todo es nuestra responsabilidad de la que Dios nos va pedir cuenta. Pidámosle entonces esto al Señor y hagamos el firme propósito de cuidar más aquello que es de todos. Que así sea.”

Otras interpretaciones señalan que en épocas de Jesús era común otorgar grandes comisiones a quienes eran capaces de cobrar una deuda. En la parábola, Jesús elogia al administrador porque renuncia a su comisión asegurándose así un lugar entre los clientes de su antiguo patrón para el día que no tuviera ya trabajo.

Mons. Gustavo E. Podestá, en el año 1983 decía: "Era costumbre admitida en Palestina el que los administradores tuvieran alguna ganancia ‘extra', anotando en los recibos –como hoy hacen muchos jefes de compra o de venta en las empresas- más cantidad de lo que de hecho prestaban. Como el interés estaba prohibido por la ley mosaica era una manera de sacar ganancia sobre el capital tanto para el dueño como para el que mediaba el negocio. Lo que hace el administrador en nuestro relato al bajar la suma de lo prestado a cifras más reales es tener, por fin, un acto de honestidad".

Texto completo de la Homilía de Mons. Podestá - www.Catecismo.com.ar

domingo, 12 de septiembre de 2010

Requisitos para comulgar

Pedido de Publicación.
La Parroquia Nuestra Señora de La Paz a difundido un artículo escrito por el P. Javier Margheim referido a los requisitos que todo católico debe cumplir para poder acercarse a recibir el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.
  1. Ser Católico: estar en comunión de fe con la Iglesia Católica
  2. Estar en gracia. Vivir de acuerdo a los Diez mandamientos y confesar todo pecado mortal.
  3. Abstenerse de comer y beber por una hora antes (agua y medicinas están permitidas).

Es un artículo que escribí ante los casos de comuniones realizadas por personas que no estaban en condiciones.
P. Javier Margheim

Homilía 24º Domingo durante el año

El P. Javier, en la Homilía de hoy, 24º Domingo durante el año, se desmenuzó muy didácticamente las tres parábolas más significativas que se relatan en el Evangelio de san Lucas (15, 1-32). Significativas en el sentido que muestran claramente quién es Dios de boca del mismo Dios Hombre: Dios es pura Misericordia, es infinitamente Amor.
En la primera, la de la oveja perdida, el P. Javier explica que Jesús usa la poesía, la metáfora, porque de hecho ningún pastor dejaría noventa y nueve ovejas en el campo para buscar a una. “Así obra Dios, a contrapelo de lo que hace el hombre: el Pastor es Dios y la oveja somos cada uno de nosotros. Por distintas circunstancias nos alejamos de Dios, y Dios se desespera para buscarnos hasta que nos encuentra, y cuando nos halla hay alegría; hay fiesta…”
Respecto de la segunda parábola: “Aquí la cosa cambia, la mujer somos nosotros y la moneda en este caso es Dios”. El sacerdote explica que en tiempos de Jesús diez monedas para la mujer significan la dote, signo de fidelidad y amor único al esposo. Si perdía una el marido podía llegar a pensar que le había sido infiel, “por eso se desespera, y así tenemos que ser nosotros: cada vez que le somos infiel a Dios en el pecado tenemos que desesperarnos por restablecer esa unión con Él, no quedarnos tranquilos, de brazos cruzados. Por eso tenemos que buscar la dote, esa dote que viene del Bautismo”.
La última parábola, conocida como la del hijo pródigo, o mejor aún, la del Padre Misericordioso nos muestra de cuerpo entero a nosotros con nuestras actitudes: querer la “libertad”, creernos no necesitados del Padre, pero en un determinado momento “esa supuesta libertad se acaba, y queremos volver”.
“Aquí nuevamente Jesús rompe con los esquemas del hombre: el padre ve venir al hijo desde lejos y rompe con todo protocolo social y sale corriendo a su encuentro: el hijo arrepentido vuelve despacio, la misericordia de amor corre, y no sólo que abraza al hijo, sino que lo viste, le devuelve su condición y hace fiesta.
Dios se desespera cuando un hombre peca, lo busca, sale corriendo a su encuentro, y es lógico entonces que se alegre y haga fiesta cuando lo encuentra.”
Más adelante el P. Javier, tomando la figura del hermano mayor de la parábola, y se pregunta “Si se alegra y hace fiesta por cada uno que se arrepiente a último momento, ¿y con los que queremos serle fiel, que hay para nosotros?. Aquí aparece la duda. El hijo mayor se enoja con el padre, no quiere saber nada de la fiesta, se encierra en sí mismo, y el padre otra vez sale y lo llama. Acaso “ese hijo tuyo” vale más que yo. Pareciera como que Dios se olvida del pecado. No, Dios no se olvida del pecado, exige primero el arrepentimiento sincero, la conversión. No olvida, perdona. Y para aquel que le es fiel la alegría está en lo que el mismo Jesús pone en boca del Padre: “Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo”.
Por esto, el P. Javier exhorta a la comunidad a que no repitamos nosotros lo del hermano mayor: “nosotros también tenemos que salir corriendo al encuentro del que vuelve arrepentido. Tenemos que salir con Jesús en busca de la oveja perdida, lastimarnos los pies y las manos para buscarlo… esa es la condición para ser verdaderamente fieles, porque ¿quién no se identificó con la oveja, la moneda o el hijo que se fue? Nosotros también somos pecadores, pero tenemos la esperanza, la espera de Dios constantemente, y Dios hace fiesta cundo retornamos a Él, y la imagen de esa fiesta es la Eucaristía donde celebramos el Amor de Dios.”

domingo, 5 de septiembre de 2010

Homilía 23º Domingo durante el año

El P. Ricardo, en su homilía del día de hoy, correspondiente al 23º Domingo durante el año, en el que meditamos el Evangelio de san Lucas (14, 25-33), donde Jesús sentencia que “el que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo”, manifiesta que en todos los ordenes de la vida existe la necesidad de ver, pensar, analizar y rezar antes de tomar cualquier decisión.
Precisamente, en esta semana han visitado nuestra ciudad seminaristas del Seminario de Paraná, que recorriendo los distintos establecimientos educativos hablaban de esto a los jóvenes: la vocación, no solamente la sacerdotal y/o religiosa, sino la importancia que tiene saber descubrir la verdadera vocación, aquella a través del pleno ejercicio de la misma seamos testimonio de verdad, cumplimiento y servicio a los demás.
“Es necesario buscar, decía el P. Ricardo, momentos, encuentros de reflexión para que, como el rey de la parábola de Jesús, podamos calcular como construir nuestra vida, saber como se hace frente a cada dificultad, no sólo para nosotros, sino por el bien de los demás también.
Pidamos al Señor, aquel que nos sigue llamando, nos sigue convocando a cada uno, para que en la vocación específica en nuestras vidas sepamos también darle un lugar a Dios para que Él nos muestre con su Sabiduría y Amor lo que ha pensado para nosotros.”

domingo, 29 de agosto de 2010

Homilía 22º Domingo durante el año

“Humildad es andar en verdad, es descubrir la verdad y vivirla de esa manera”, comenzó diciendo el P. Sergio hoy en su homilía, conforme a las Lecturas del día (Eclo 3, 17-29; Heb 12, 18-24 y Lc 14, 7-14) que invitan a que “cuando más grandes seas, más humilde debes ser.”
“Ser humilde –continuó– es ser consciente de lo que uno puede y de lo que no puede. Entonces, cuando uno puede realizar algo lo hace de corazón, cuando se da cuenta de que no puede pide ayuda, pide un consejo. Pero esto no significa dejarnos pasar por encima, o no hacer nada. Eso no es ser humilde. Ser humilde es reconocer la verdad, reconocer las limitaciones, reconocer lo que corresponde: progresar, crecer, defenderse según las normas y leyes, y de esa forma uno vive la humildad como cristiano, como católico y como ciudadano.
Si comparamos con lo contrario de lo que es la humildad podemos comprenderlo mejor todavía. Porque, qué pasa cuando uno no es humilde: miente, engaña, aparenta ser otra persona… eso es soberbia… orgullo.
El soberbio no puede por un instante quedar en un segundo plano. No tolera no decir la última palabra, trata de ganar siempre, por eso maneja las situaciones de tal forma con orgullo y soberbia para que se termine haciendo lo que él quiere.
Observemos que en muchas oportunidades, en todos los órdenes de la vida, muchas veces tratamos de eludir nuestras responsabilidades y obligaciones, desde saltearnos a los que están en la cola del banco porque el cajero es amigo, o engancharnos entre tres o cuatro para pagar menos el cable, o especular con los impuestos… y si podemos zafar, mejor. Por eso el Evangelio de hoy nos pide que no tratemos de conseguir todo a cualquier precio, o figurar en el primer lugar.
En la segunda parte del Evangelio, Jesús se dirige al que lo había invitado diciéndole que cuando quiera organizar una fiesta no invite solamente a los que sabe que lo van a recompensar. Acá en la comunidad se organizan muchas cosas para aquellos que saben que no van a devolver algo parecido: un chocolate para el día del niño o la copa de leche, por ejemplo, y nadie está pidiendo que después lo inviten, o hace el chocolate para uno pocos, sino que para todos aquellos que quieran y puedan venir.
Cuando organicemos algo, ya sea en un club, una comisión, o acá en la Capilla misma, que no sea para figurar, para ser primero, para salir en la foto o para quedar bien con el intendente, el concejal… sino que sea un verdadero servicio desinteresado el cual nos hace estar primeros a los ojos de Dios.
Vamos a pedirle al Señor que cuando estemos progresando o si estamos brindando un servicio a la comunidad que realmente nos preguntemos si lo estamos haciendo con justicia, con verdadera humildad como hijos de Dios. Vivir así es también la manera de ser agradecidos a Dios que nos da la vida, ser agradecidos de darnos cuenta de la importancia de progresar. Pidamos al Señor que nos anime y fortalezca en ese tipo de tareas. Ave María Purísima, sin pecado concebida.”

domingo, 22 de agosto de 2010

Homilía 21º Domingo durante el año

El Evangelio del día (Lc 13, 22-30) plantea el interrogante de que cuántos se salvarán. “Es un interrogante –dice el P. Ricardo en su homilía– que de alguna manera está en nuestro inconsciente.”
“Jesús quiere prevenirnos que en este tiempo que nos toca peregrinar por este mundo tenemos la posibilidad de equivocarnos, pero también de arrepentirnos y volver al verdadero camino. Por eso reitera que estemos preparados y por eso dice «traten de entrar por la puerta estrecha», haciendo referencia a las pruebas, las dificultades. Esa puerta estrecha de la soledad, el dolor, los proyectos no alcanzados. Esa puerta estrecha de nuestros propios vicios que quisiéramos desterrar.
Dios nos sacude para que tomemos conciencia que la Vida Eterna sólo se alcanza pasando estas pruebas, estas dificultades, y son por nuestro beneficio. Recordemos el Libro del Génesis donde se nos habla de un Paraíso pero que evidentemente lo perdimos por ejercer la libertad. Lo perdimos con nuestras transgresiones, nuestros errores, nuestra ignorancia, flaquezas y debilidades.
Dios como buen Padre nos aconseja, nos corrige para que no erremos el camino, para que no tomemos un camino fácil, un camino talvez un poco más amplio donde todo esté permitido, porque no es el camino correcto por el que nos podemos desviar y perder. Todo padre corrige a sus hijos, los reprende, se enoja a veces. Dios también hace sentir su corrección para que arribemos a buen puerto. Nos corrige, nos reprende porque nos ama. La corrección por momentos duele pero es por nuestro propio bien. Las dificultades, el dolor, las pruebas en definitiva nos van acomodando para poder pasar por esa puerta estrecha al Reino de Dios.
Todo no es hoy, aquí y ahora. Esa es otra puerta estrecha que debemos pasar. Pareciera que todo debe ser ya, ahora, aquí. Todo es inmediato. Vivimos sobre exigidos por ser perfectos. Pareciera que si no se logra el éxito ya no hay eficacia, nadie nos toma en cuenta, no hay amor. Las consecuencias es una vida sin tranquilidad, sin un momento de paz. Dios nos propone vivir no para hoy, sino vivir para siempre, porque Jesús pagó el precio para que nosotros tengamos una vida para siempre. No vivamos como que todo se termina hoy, aquí y ahora.
Vamos a pedirles al Señor que no prediquemos que la vida es aquí y ahora, sino que la vida es inmortal y esa es la esperanza que nos da Jesús.”

Al finalizar la Celebración, el P. Ricardo dio una bendición especial al matrimonio de Bonifacia (Bonicha) y Leonildo Samateo al cumplir 60 años de casados.
Felicitaciones..!

domingo, 15 de agosto de 2010

Homilía 15 de Agosto


En la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María en Cuerpo y Alma al Cielo, el P. Sergio recordó que “todos estamos llamados a la santidad”. “Pensemos –dijo– que María antes de ser Madre del Hijo de Dios fue mujer que nació, creció, se esforzó, fue logrando cualidades y virtudes, se formó, trabajó, seguramente tuvo que aprender a leer y escribir, pero siempre escuchando la voz de Dios, respetándola y cumpliéndola con humildad y amor”.
“Por eso, la Asunción debe recordarnos la seguridad de la vida eterna, y precisamente, de cómo vivamos el amor a Dios, el amor al prójimo, de esa manera también nosotros nos vamos a encontrar con Dios. Mirándola a Ella es una forma de darnos cuenta que nosotros también, en nuestra vida, estamos llamados a fortalecernos en la fe, y con la ayuda de Dios, como lo hizo con la Virgen, podemos ser cada vez mejores”.
“Es un desafío para poder desempeñarnos bien, con honestidad, con justicia en cada cosa que emprendemos en la escuela, en casa, en el trabajo. Pensemos un poco lo que podríamos llegar a lograr si por un instante, como hizo la Virgen, escuchamos la voz de Dios, nos dejamos guiar por su voluntad, dejando que el Señor obre en nuestra vida, y eso no es quedarse quieto; no…, sabiendo las cosas buenas que podemos realizar, escuchando esa Voz en nuestro interior que nos orienta. De esta manera podemos lograr grandes cosas como hizo la Virgen en su propia vida.
En esta Fiesta de la Virgen tratemos de descubrir su ejemplo que es lo que nos tiene que mover también a nosotros, nos tiene que alentar en medio de las dificultades. Preguntémonos: Frente a esto, qué hubiera hecho la Virgen. Frente a esto, qué me pide el Señor. Quizás tenemos debilidades que nos cuestan dejarlas: el cigarrillo, el alcohol. Quizás nuestra debilidad es pelearnos y discutir con los demás y no podemos dejarlo. Cuántas veces nos fijamos en los defectos del otro, pero yo tengo que empezar a cambiar y hacer las cosas distintas.
En las Lecturas escuchábamos el poder de Jesucristo sobre la muerte y sobre el pecado, y ese mismo poder los tenemos nosotros también para salir adelante. Para eso tenemos que escucharlo a Él, hay que rezar, leer la Palabra, ahí es donde encontramos las respuestas a nuestras dificultades.
A veces Dios se vale del consejo de algún amigo. Saber descubrir que allí también Dios nos está hablando.
Pidamos a Señor en esta Fiesta de la Virgen que lo que ella nos muestra que pudo realizar, también con su ayuda lo queremos realizar cada uno de nosotros. Que así sea.”

domingo, 8 de agosto de 2010

INVITACIÓN

Caminemos juntos, todos los jóvenes de La Paz, San Gustavo, localidades vecinas, y pongamos nuestras intenciones y agradecimientos a los Pies de Jesús.

Hacia Cristo sin perder pisada

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Homilía 19º Domingo durante el año

“El capítulo 12 del Evangelio, san Lucas lo termina con una serie de enseñanzas de Jesús. Iluminado por el Espíritu Santo, pareciera que Lucas se acuerda y escribe todas las parábolas juntas.” –comenzó diciendo el P. Javier en la homilía correspondiente al Domingo XIX durante el año.
Para la reflexión, se detiene en dos aspectos fundamentales de esta Lectura (Lc 12, 32-48), primero “aprovechando que hoy se festeja el Día del Niño” toma las primeras palabras de Jesús: «No temas, pequeño Rebaño».
“Muchas veces, por no decir siempre –dijo– ustedes, chicos, ven en nosotros malos ejemplos. Entonces dirán ¿para qué me voy a preparar para la Primera Comunión o la Confirmación? ¿para qué voy a rezar si mamá y papá se pelean siempre, se pelean mis vecinos, mis amigos?. Por eso Jesús les dice «no teman», «no teman porque el Reino de Dios es para ustedes». Es en la Catequesis donde comienzan a conocer el Amor de Dios. El Amor de ese Reino que ya está entre nosotros y llega a su plenitud en Jesús. Por eso, chicos, no hay que tener miedo. «No teman…», son las palabras que más veces repite Jesús a lo largo de los Evangelios. Jesús sabe que tenemos miedo pero son esas experiencias del Amor de Dios las que nos animan, aún cuando las cruces son difíciles de llevar”
Más adelante se centra en otra frase de Jesús: «Vendan todo y denlos como limosna».
“El «vender todo», en términos de Jesús, es deshacerse de todo aquello que sólo agrega peso a la mochila con la que debemos peregrinar hacia la Casa del Padre: culpas que no son nuestras, trabajo que podríamos compartir con otros, falta de amor, egoísmo y tantas otras cosas en el plano espiritual. Pero también pensemos en lo material. Cuánto nos hemos afanado en el trabajo olvidándonos de la familia. Cuántas veces hemos puesto en la mochila el dios “dinero”, los vicios… y se va haciendo cada vez más pesada. Por eso Jesús nos dice: vendan todo, sáquense ese peso de encima. Y Él mismo nos da el ejemplo. Cuando llevaba la Cruz necesitaba que alguien lo ayudara, y ahora quiere ayudarnos a nosotros, quiere que nos liberemos de esa carga.
Pidamos entonces a Jesús que nos ayude a descubrir esa presencia del Reino entre nosotros, y que sepamos también liberarnos de esa carga para poder caminar sin temor al encuentro de Dios. Que así sea.”

Al finalizar la Santa Misa, los niños del barrio fueron agasajados en su Día con un chocolate que se sirvió en el Salón Comunitario de la Capilla.

sábado, 7 de agosto de 2010

Atentado en La Paz

Una Cruz de madera de aproximadamente 7 metros de altura, colocada en la ciudad de La Paz, sobre las barrancas a orillas del río Paraná, fue derribada intensionalmente por personas desconocidas.

Extracto de las informaciones locales. Pulse aquí

lunes, 26 de julio de 2010

San Joaquín y Santa Ana



Hoy la Iglesia conmemora a los padres de la Virgen María, abuelos de Jesús: Santa Ana y San Joaquín. Por este motivo se ha instituido como el "Día de los Abuelos".
A todos los abuelos, esos seres maravillosos, verdaderos padres por dos, porque, como dice una bella oración: "Se aprende a ser padres cuando se es abuelo", nuestro respetuoso y cariñoso...

¡Feliz día...!

domingo, 25 de julio de 2010

Homilía 17º Domingo durante el año

En la homilía correspondiente al 17º Domingo durante el año, el P. Javier tomó como elemento primordial de la oración el modo en cómo nos dirigimos a Dios.
Con confianza y con insistencia sabiendo que Dios siempre escucha nuestra oración, como Abraham cuando intercede por el pueblo de Sodoma. De todos modos Sodoma es destruida porque Dios no encuentra en esa ciudad 10 justos. No fueron capaces de ver la presencia de Dios junto al pueblo. “Esto también nos suele pasar a nosotros. Necesitamos la ayuda, el auxilio del Señor, pero nos cuesta reconocer que Dios está aquí, junto a nosotros”. Luego san Lucas en su Evangelio, en el capítulo 11, dice que Jesús enseña a orar a sus discípulos diciendo «Cuando oren, digan: Padre…».
“En la lengua nativa de Jesús, el arameo, es Abba: «Papito». Lo primero que dice Jesús es: Padre, para que tomemos conciencia que Dios se inclina ante mí para escucharme. Se hace presente para envolverme, para rodearme con su presencia, para consolarme, para sanarme…”.
“Jesús cuando enseña a orar cambia todo. Ya no es un Dios lejano como lo creían los hebreos, un Dios que me va a juzgar o va a juzgar a mi enemigo. Es Padre, y qué padre no escucha a sus hijos. Ese es Dios…”
Luego el P. Javier dice que el resto del Padrenuestro lo dejará para otra catequesis, así todos tenemos la oportunidad de meditar y comprender ahora el verdadero significado de la palabra Padre, porque entendiendo esto, dirigiéndonos a Dios como a papá o a un amigo, todo lo que queramos decirle o pedirle “saldrá” solo.
“No es necesario que tenga que pensar ¿qué le digo a Dios?, o, es más, le digo dos o tres cositas como para zafar, como decía el Cura de Ars. Eso no es oración. Si realmente comprendemos que Dios es mi Padre, es mi Amigo, y que está aquí junto a mí para escucharme, ya no necesito más, mi oración aflora libre, espontánea. También podemos orar haciendo silencio, como dice el mismo Jesús, «el Padre todo lo sabe, hasta tus cabellos están contados».
San Pablo nos enseña que el Espíritu que obra en nosotros nos permite decirle Abba, Padre, porque somos hijos.
Abramos el corazón para que el Espíritu nos permita descubrir esta dimensión de la oración, de estar en presencia de Dios, de ese Dios que se agacha para escucharme, para sostenerme, para consolarme, y para decirme «Eres hijo, no esclavo». Que así sea.”

También en esta celebración se realizó el Bautismo de la niña Sabrina Cardozo.

jueves, 22 de julio de 2010

Importantes refacciones

En el día de ayer dieron comienzo las obras de refacción de los techos, paredes y veredas de nuestra Capilla, trabajos que finalizarán con impermeabilización y pintura interior, todo en vista a la próxima Fiesta Patronal a realizarse en el mes de noviembre, Dios mediante.
Con el esfuerzo y el aporte de toda la comunidad se continúa trabajando ininterrumpidamente, tratando de mantener este espacio con la dignidad que se corresponde con la Casa de Dios.
El agradecimiento y el reconocimiento a todos quienes participan de esta maravillosa obra.

lunes, 19 de julio de 2010

Homilía 16º Domingo durante el año

El Evangelio correspondiente al 16º Domingo durante el año (Lc 10, 36-42) refiere a la ocasión en que Jesús visita a María y Marta, hermanas de Lázaro.
“Es una invitación –dice el P. Javier en su homilía – a recibir la Palabra.”
En las tres Lecturas se encuentra presente la Palabra de Dios. En la Primera (Gn 18, 1-10) Abraham “divisó tres hombres que estaban parados cerca de él”, imagen de la Trinidad, de los que recibe, por medio de la Palabra, la promesa del hijo.
En la Segunda (Col 1, 24-28) San Pablo se dirige a “toda la Iglesia, es decir, a nosotros, diciendo que ha sido encargado de llevar a su plenitud la Palabra de Dios”.
“En el Evangelio, es el mismo Jesús que se hace presente en la casa de unos hermanos, y como suele pasar en nuestros propios hogares cuando recibimos una visita inesperada la dueña de casa se desespera por arreglar todo, acomodar la casa, preparar algo que servir al recién llegado. Ese papel lo ocupa Marta. María en cambio adopta otra actitud, se queda con Jesús.
Las palabras de Jesús: “María eligió la mejor parte”, fueron mal interpretadas por la Iglesia durante mucho tiempo. Se pensó que la actitud contemplativa, escuchando y meditando Su Palabra era mucho mejor que la vida activa, es decir, el trabajo, el esfuerzo. A tal punto se interpretó mal que se consideró a los religiosos, a los sacerdotes muchos más perfectos que las personas que trabajan. Eso es un error. En realidad, los dos aspectos que nos presenta el Evangelio, la contemplación, el trabajo y la oración tienen que ir juntos. Marta y María se hacen una sola persona en nosotros. Ante la presencia de Jesús podemos tener una de estas dos actitudes: quedarnos orando, contemplando la presencia de Jesús, o, aunque estemos en Misa, por pensar (pre-ocuparnos) en otras cosas, nos quedamos allá afuera y nos olvidamos de Jesús.
En realidad las dos cosas van juntas. No puedo realizar mi trabajo si no va acompañado de la oración. Se dice a veces que no hay tiempo para rezar. Siempre puedo encontrar diez minutos al día para rezar, y si no lo hacemos se cae en un pecado muy actual llamado “activismo”, que es olvidarme de Dios (incumplimiento en parte del primer Mandamiento) por el trabajo cayéndose en la desoración. La desoración es volverse totalmente seco, no sentir nada por no estar Jesús. Por tanto trabajar y no parar un ratito a rezar me vacío. Se de muchos de ustedes que, aun estando la Iglesia cerrada, se paran en la puerta y oran sabiendo que Jesús está ahí en el Sagrario, eso es contemplación. Eso es importantísimo, no hay que perderlo… y los aliento a que lo hagan.
Les aseguro que el trabajo que tienen que realizar, si va acompañado de la oración lo van a realizar mejor todavía y les va a rendir más porque está acompañado de Jesús.
Entonces, se trata de prioridades. Primero me ocupo de Jesús que es el que está pasando en este momento y después me ocuparé de las otras cosas. Saber equilibrar el tiempo y las actividades también es un camino para ser más santos, perfectos como nos quiere el Padre.
Que el ejemplo de María, y también el testimonio de Marta, nos ayuden a poner en práctica lo que la Palabra hoy nos ha iluminado. Que así sea.”

martes, 13 de julio de 2010


El 13 de julio de 1835, por un decreto del gobernador Don Pascual Echagüe, se funda una villa bajo la advocación de Nuestra Señora de La Paz, a orillas del arroyo Caballú Cuatiá.
¡Feliz cumple, querencia bendecida..!

domingo, 11 de julio de 2010

Entrega de Rosarios y Evangelios

Los chicos de Primero y Segundo Nivel de Comunión de nuestra Capilla recibieron Evangelios y Rosarios, respectivamente.
El P. Ricardo explicaba que en la antigüedad, como las enseñanzas se transmitían oralmente de generación en generación, el rezo del Santo Rosario es una forma de hacer memoria de la vida de Jesús y poder meditar sus distintos aspectos.

Homilía 15º Domingo durante el año

En el Evangelio del día, Lc 10, 25-37, Jesús recurre una vez más a una parábola para dar respuesta a cuestiones planteadas, o proponer una enseñanza, las que son válidas hasta nuestros días. En esta oportunidad relata la que se conoce como la parábola del “buen samaritano”, ante la pregunta de un doctor de la Ley respeto de quién es el prójimo.
El P. Ricardo marca lo que aquí el evangelista quiere poner de manifiesto. El doctor conoce perfectamente la Ley, sabe y repite textualmente lo que ella enseña: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo”, a tal punto que Jesús se lo reconoce al decir “Has respondido exactamente”, pero de todos modos el doctor insiste: “¿Quién es mi prójimo?”. Conoce la Ley, seguramente es un judío piadoso, pero siente que eso no es suficiente, se siente insatisfecho, no tiene paz en el alma.
Jesús cuenta aquella parábola donde un viajero es golpeado cruelmente por unos asaltantes. Un sacerdote y un levita al verlo medio muerto a la orilla del camino siguen de largo, en cambio un samaritano, persona que era considerada sin religiosidad alguna, que no conocía los mandamientos, se detiene, ayuda al herido, pone todo lo que tenía a su disposición, lo cuida y cuando tiene que partir paga a un posadero por su asistencia. Luego Jesús pregunta “¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?”. “El que tuvo compasión de él”, respondió el doctor. Y Jesús le dijo: “Ve, y procede tú de la misma manera”.
No basta el conocimiento de los mandamientos, el cumplir con los preceptos, ir a Misa y participar de los Sacramentos sino ponemos todo esto en práctica.
Cuántas personas, seguramente, conocemos que hace permanentemente el bien, y mucho bien, y no necesariamente son personas religiosas o que participan regularmente de las actividades de la Iglesia, y sin embargo, como el samaritano, están ayudando a cuantos necesitan.
También nosotros debemos amar al que está próximo a nosotros: en nuestra propia casa, a los hermanos, padres, hijos, familiares; a los vecinos en el barrio. Muchas veces quizás no disponemos del tiempo necesario para ponerlo al servicio de los demás; tampoco lo tenía el samaritano, sin embargo, dio de lo poco que tenía para que otro se hiciera cargo. Muchas personas se ocupan del cuidado y asistencia de personas con necesidades. Con nuestro aporte económico, si no tenemos el tiempo, haremos que la vida de ese prójimo sea menos dolorosa.
Detenernos en nuestro cotidiano caminar, mirar a nuestro alrededor y saber ver a quienes tienen dificultades, a los que están solos, a los que padecen enfermedades físicas, psíquicas, o de identidad para prestarle nuestra atención, nuestra contención. Ayuda que a veces no pasa más que por una palabra, un abrazo. Eso es de buen cristiano. Amar a Dios por sobre todas las cosas, y al hermano como a uno mismo nos dará la felicidad y nos abrirá las puertas del Cielo. Pidamos a Dios esta Gracia, para ser verdaderos seguidores de Cristo.

sábado, 10 de julio de 2010

Matrimonio gay. ¿Desaparecerá el Día de la Madre?

Un hermoso escrito de Osvaldo Bodean, presidente de la Asociación de Escuelas Públicas de Gestión Privada de la provincia de Entre Ríos. Realmente sin desperdicios.

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viernes, 9 de julio de 2010

Nuestra Señora de Itatí

Un portentoso milagro
El más significativo tuvo lugar en 1748 cuando los indios abipones intentaron atacar el pueblo y al llegar a sus puertas se abrió en la tierra una gigantesca grieta que les impidió seguir avanzando y asolar la reducción. La indiada huyó despavorida mientras los habitantes de Itatí acudían en masa a su iglesia para dar gracias frente a la imagen.
Entre 1825 y 1860 se asentaron en el lugar las primeras familias blancas que compraron la antigua reducción de los franciscanos, levantando allí un pueblo que crecería considerablemente a partir de 1880, con la llegada a nuestras costas del nuevo flujo migratorio.

El Santuario que atrae multitudes
El 16 de julio de 1900 el papa León XIII mandó coronar a la Virgen de Itatí y el 23 de abril de 1918 fue proclamada Patrona y Protectora de las provincias de Corrientes y Misiones, celebrándose su fiesta todos los 9 de julio.
Ya convertida en Santuario, la gran Basílica fue visitada en 1935 por San Luis Orione quien de él tomó posesión el 25 de enero de ese mismo año. Para entonces, ya más de dos millones de peregrinos, oriundos no solo de la Argentina sino de otros países iberoamericanos, la visitaban anualmente.
El célebre poeta Carlos Guido Spano compuso un himno en su honor titulado “Señora de las selvas y los pueblos guaraníes”, cuyas más sentidas estrofas rezan así:

Señora de las selvas
Y pueblos guaraníes
¡Que dulce nos sonríes,
Divina aparición!
Escucha aqueste himno,
De férvida alabanza
Con vuelos de esperanza
Nacida en la oración.

martes, 6 de julio de 2010

Oración y Penitencia en defensa de la Familia

Nuestro Arzobispo de Paraná, Monseñor Mario Maulión, hace un llamado a toda la feligresía católica a permanecer en oración y ofreciendo ejercicios de piedad y sacrificio para que el santo espíritu ilumine a nuestros senadores evitando la sanción de la Ley que autorizaría la unión matrimonial de personas del mismo sexo.

A continuación la Carta de Monseñor.

Prot. A061/10

A los Sacerdotes del Presbiterio de Paraná


¡Cordialmente en el Señor!:
Con motivo del próximo tratamiento legislativo en el ámbito del Senado de la Nación por el cual se autorizaría el matrimonio de personas del mismo sexo creo conveniente que, después de haber hecho escuchar nuestras voces junto con el pensamiento de numerosos creyentes cristianos sobre este asunto, intensifiquemos en estos días nuestra oración al Señor pidiendo que, por su Sabiduría, ilumine a quienes deben decidir en tema tan importante y de tanta trascendencia para nuestras familias y para nuestra sociedad.
Fundamentalmente les pido que en el ámbito de las familias cristianas, de las comunidades cristianas, de las escuelas religiosas, de los movimientos y grupos eclesiales se promuevan los ejercicios tradicionales de piedad (Misas, adoraciones, rosarios, vía crucis, etc.) y de penitencia (ofrecimiento de nuestros sufrimientos, privaciones voluntarias, ayuno, etc.) para que el Espíritu Santo ilumine y fortalezca a quienes deben velar por el bien de la familia y del matrimonio y que lo hagan de acuerdo a la recta razón y atentos al bien común de la misma sociedad.
Con mi cordial afecto y aprecio en el Señor Jesús y su Madre Santísima,

Mario L. B. Maulión
Arzobispo de Paraná

martes, 29 de junio de 2010

Homilía del 13º Domingo durante el año

Las Lecturas de este día, la Primera y el Evangelio, hablan del Llamado y de las respuestas que se le dan a ese Llamado – comenzó diciendo el P. Javier en su homilía del Domingo 13º.
Las excusas son muchas de las respuestas que damos al llamado de Dios. En la vida cotidiana también recurrimos a la excusa para evadir responsabilidades. Pero esto no es de ahora, también en la Biblia las encontramos. El pueblo de Israel, oprimido en la esclavitud, el Señor llama a Moisés: “Moisés, quiero que liberes a tu pueblo”, ¿y qué escusa pone Moisés? “Señor, soy tartamudo”. O Jeremías cuando el Señor dice hacerlo Su profeta: “No Señor, yo soy muy joven”. E Isaías responde diciendo “Perdona Señor, soy de labios impuros”. También esto le pasa al mismo Jesús cuando dice a sus discípulos “Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar su cabeza”, y allí se asustan, porque la cueva o el nido indican seguridad, indican contención, comodidad. Indican “estarse quieto”, y el Señor rompe con todo eso. Invita a otro: “Sígueme”, y ¿qué excusa pone?: “Permíteme ir primero a enterrar a mi padre”. Dar sepultura al padre puede ser una obra de misericordia, pero la Sagrada Escritura no dice que este hombre estuviera agonizando. Es, en definitiva, decir “Te seguiré, algún día, después que mueran mis padres”. Otro le dice: “Te seguiré, Señor, pero permíteme despedirme de los míos”. Esto hace referencia al apego a las cosas del mundo, a las posesiones, a los amigos, al trabajo, a lo que presenta el mundo: lo atractivo, la comodidad, la facilidad. Lo que presenta Cristo es, justamente, romper con eso. Seguir a Cristo va a contrapelo de lo que el mundo presenta. Ante esa actitud, Jesús le responde a aquel discípulo: “El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios”. Cuántas veces nosotros antes situaciones por las que debemos jugarnos hacemos la más fácil, lo más cómodo. Nos hacemos los distraídos, miramos para otro lado, y no en la dirección que nos indica Dios.
Todas éstas son excusas. Para el Señor no hay excusas. El que quiera seguir al Señor no ponga excusas: ni la comodidad, ni la familia, ni el pasado. Al Señor no le importa. El Señor obra: a Moisés le permitió hablar. A Jeremías le dio autoridad aún siendo joven, y a Isaías le purificó los labios. A Pablo, el perseguidor de los cristianos, lo hizo apóstol.
Por esos, queridos hermanos, todos los días el Señor nos invita a algo, a seguirlo en cada circunstancia de la vida. ¿Qué respuesta le doy?
Pidamos entonces al Señor que no pongamos más excusas. Que la única excusa sea Cristo, para seguirlo siempre, no sólo los domingos, sino todos los días de nuestra vida. Que así sea.

domingo, 20 de junio de 2010

Homilía 12º Domingo durante el año

En el 12º Domingo durante el año, el P. Sergio reflexionó sobre nuestra identidad, en relación a la pregunta que Jesús hacía a sus discípulos, y que también hoy nos hace a nosotros, “Pero ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” (Lc 9, 18-24).
“Muchas veces damos por supuesto que todo el mundo ve en nosotros lo que nosotros creemos ser. Si preguntáramos a otros qué ven en nosotros quizás nos llevaríamos algunas sorpresas. El Señor pregunta, sin miedos, qué opina la gente respecto a quién es él, para luego directamente preguntarle a sus discípulos. Así, siempre con la verdad, deja bien en claro su identidad.
También nosotros, y más en estos tiempos, es importante que nos cuestionemos sobre nuestra fe, sobre nuestro ser argentino. Hoy pareciera que por esto del mundial, todos “somos argentinos”, y está muy bien, pero detrás de esto, en nuestro país, hay una discusión mucho más profunda: declarar “matrimonio” a la unión de personas del mismo sexo.
Esto es realmente serio. La identidad del varón y la mujer es lo que debemos cuidar y defender; y es más, pareciera que hoy hay que volver a enseñarle a nuestros legisladores que existe un ser humano varón que al procrear se convierte en “papá”, y un ser humano mujer que al tener hijos se convierte en “mamá”.
Esto de ser varón o mujer es parte de nuestra identidad, no sólo como cristianos, sino como seres humanos.”
“Hoy podría ser el último día que estemos festejando el Día del Padre”, sentenció, para luego agregar: “Porque si se legaliza el matrimonio de personas de un mismo sexo, el ser PAPA ya no será privativo del varón, legalmente hablando. Que sea legal no significa que sea correcto.”
“Civilmente ya existen instrumentos que permiten formar parejas de dos hombres o dos mujeres, eso no está en discusión. La discusión está en querer equiparar al MATRIMONIO SACRAMENTO, como lo estableció Dios, formados por un hombre y una mujer, con la unión de personas de un mismo sexo.”
Más adelante el P. Sergio defendió la no discriminación de “alguien que tiene estas dificultades psicológicas, afectivas. Hay que hacer una apuesta fuerte de acompañamiento desde la medicina, la psicología, la espiritualidad, porque no deben quedar al margen, no deben ser discriminados.”
Insistió en que “algo que se daba por supuesto parece que hoy no es tal. Hay que volver a enseñar que el ser humano es varón y es mujer, y ambos se complementan en el don de la vida.”
“Pidamos al Señor nos ayude a comprender y hacer comprender estas cuestiones para poder mantener la identidad del varón y de la mujer y podamos transmitirla a los chicos que vienen creciendo. Pidamos al Señor nos fortalezca para participar, enseñar y dar testimonio de lo lindo e importante que es el amor de mamá y de papá manifestado hacia los hijos”.
Para finalizar invitó a firmar, a la salida de la Misa, el petitorio que se entregará a las autoridades manifestando el desacuerdo en declarar “matrimonio” a la unión de personas de un mismo sexo. También invitó a una marcha “a favor de la familia” que se realizará en nuestra ciudad el día sábado 26 de junio a la hora 17:00, en consonancia con la que se llevará a cabo en la ciudad de Paraná, ese mismo día a las 15:00 Hs.

A todos los Papás en su Día

FELICIDADES..!

sábado, 19 de junio de 2010

Vamos vamos, Argentina...

EL PRÓX. SÁBADO 26 MARCHEMOS POR LA VIDA Y LA FAMILIA.
Porque somos millones de argentinos que defendemos una sola forma de familia, el 26 TODOS A LA PLAZA 1º de Mayo de Paraná.

26/06 - 15.00 Hs. marchemos desde la PLAZA 1º DE MAYO a la Legislatura Provincial.

DIA DE LA BANDERA

Nuestro humilde homenaje al Doctor General Don Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano al cumplirse 190 años de su fallecimiento, el 20 de junio de 1820

martes, 15 de junio de 2010

Homilía del 13 de Junio

El domingo próximo pasado se retomó el Tiempo llamado “durante el año”, donde se reflexiona sobre la vida pública de Jesús y sus enseñanzas. Este 11º Domingo, el Evangelio de san Lucas (7, 36–8, 3) nos habla sobre el pecado y el perdón; “dos realidades bien concretas y delicadas de abordar”, diría el P. Javier en su homilía.
En esta Lectura encontramos tres personajes importantes: Jesús, como siempre el centro, la mujer, a la que el Evangelista llama “la pecadora” sin más detalle, y que siempre se ha confundido a esta mujer con María Magdalena, o también se dice que era una prostituta. Nada de eso… una mujer pecadora. Y el fariseo, hombre muy piadoso pero con el defecto de juzgar a los demás.
La mujer rompe con el protocolo de la época, irrumpe en una reunión de hombres donde estaba prohibida la presencia de mujeres, y se abalanza sobre Jesús para ungirlo. El amor es “loco”, y solo es entendible esta actitud vista desde el amor. El amor que nace del arrepentimiento. No le importa nada. Se arrepiente de sus pecados y busca el perdón amando.
Por otra parte Simón, el fariseo, comienza a maquinar en sus pensamientos: “Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer que lo toca ¡una pecadora!”
Jesús, entonces, con esa particular pedagogía, le cuenta la parábola de los dos deudores, y pregunta “¿Quién amará más?” y con buen criterio Simón contesta “Aquel a quien perdonó más”, e inmediatamente comprende la profundidad de la enseñanza del Maestro sobre el tema del perdón.
¿Quién de nosotros alguna vez no ha actuado como ese fariseo? ¿Cuántas veces hemos señalado a alguien porque se acerca a hablar con un sacerdote, o a confesarse, o comienza a asistir a misa regularmente? Y murmuramos: “¡Pero no tiene vergüenza después de todo lo que ha hecho!” “¿Y el Padre no sabe la clase de persona que es?” y así en otras tantas situaciones.
También hemos dicho alguna vez “Padre, yo no puedo perdonar. A ese que lo perdone Dios, pero yo no”. ¡Que difícil es perdonar, y más difícil aún es pedir perdón!
No es posible pedir perdón o perdonar en la medida que no nos bajemos del pedestal del orgullo desde el cual miramos a todos desde arriba hacia abajo, sino desde el llano de la humildad: pedir perdón, y no sólo eso, sino sentirnos perdonados, amados, y entonces seremos capaces de perdonar.
Así es Dios. Nos ama primero. Debemos pedir perdón porque Dios nos ama y nos perdona, pero debemos pedirlo de corazón, con sincero arrepentimiento. Nadie puede amar y perdonar si no se siente amado y perdonado. Es de la única manera que podremos perdonar a nuestros hermanos y sentirnos aliviados, y cuando más perdonemos, más amor recibiremos. Si no es así, ni siquiera podemos rezar el Padrenuestro: “…perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.
Queridos hermanos, comencemos a perdonarnos, comencemos a pedir perdón. Así pondremos en práctica este hermoso texto: amando perdonemos. Que así sea.

viernes, 11 de junio de 2010

Culmina el Año Sacerdotal

Hoy, viernes 11 de junio, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, llegará a su fin el Año Sacerdotal, que se inició el 19 de junio de 2009, convocado por Benedicto XVI con ocasión del 150º aniversario de la muerte de San Juan María Vianney -el Santo Cura de Ars-, Patrono de todos los sacerdotes.

En la convocatoria al Año Sacerdotal, cuyo lema es “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”, el Papa expresaba el propósito de “contribuir a promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo”.

En la Argentina, varias arquidiócesis y diócesis aprovecharon la pasada celebración de Corpus Christi para clausurar este Año, mientras que en otras, la clausura será mañana mismo, o bien eligieron otros acontecimientos diocesanos para ello.

Y en Roma, la clausura del Año Sacerdotal será hoy por la mañana en la Plaza de San Pedro, con una misa presidida por el Santo Padre. Será a su vez la clausura del Encuentro Internacional de Sacerdotes organizado por la Congregación para el Clero para esta ocasión. La misa podrá verse en directo a través de la señal de cable EWTN, a las 5 (hora de la Argentina) y a las 13 en diferido; también por Internet en www.ewtn.com.

domingo, 6 de junio de 2010

Homilía de Corpus Christi

Por celebrarse este domingo la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, hemos participado de la Fiesta Patronal de la Capilla Santísimo Sacramento, que se encuentra ubicada en el Barrio Joaquín Orué de nuestra ciudad, a pocas cuadras de la Capilla Virgen de la Medalla Milagrosa.
Allí el P. Javier, en su homilía, enfatizó la importancia que debemos darle a la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. Él eligió los elementos sencillos y cotidianos de la mesa para quedarse entre nosotros.
Desde el mismo día que Jesús manifiesta que debemos comer su Cuerpo y beber su Sangre para tener Vida Eterna muchos discípulos lo abandonaron. “Hoy son miles de millones los católicos que quieren celebrar el Pan de Vida.”
“Hoy se nos invita también a apoyar nuestra cabeza en el pecho de Jesús, como lo hiciera el Discípulo Amado, para encontrar la esencia del amor que es su presencia en algo tan simple que se encuentra en todos los hogares: pan y vino. Aquí no hay una significación, una representación. Se usa el término transustanciación para indicar que las sustancias del pan y del vino cambian para ser el Cuerpo y la Sangre de Cristo vivo. Eso que causó rechazo, tal vez, en la gente de su época, hoy quizás también en muchos de nosotros cause rechazo. Tal vez cuando caminemos con el Santísimo vamos a ver gente que está en otra realidad, que es indiferente, y a ellos también tiene que llegar Jesús. Por eso, porque queremos manifestar nuestra fe salimos a las calles, acompañados por el mismo Dios, el mismo Cristo que sale a recorrer nuestro barrio. A Él le pediremos que bendiga cada casa, cada familia y así vamos ir viendo que su Palabra permanece fiel, que sigue estando Vivo y que quiere acercarse a nosotros para romper todo tipo de ataduras, esclavitudes del alma y del cuerpo. Este es el sentido de la fiesta de Corpus Christi. Es Jesús que sale al encuentro del hombre, que lo invita a seguir, que nos pregunta también, como le preguntó a los apóstoles, “¿y ustedes también se quieren ir o me quieren seguir?”. ¿Qué le podemos responder a Jesús? “La Eucaristía es mi Vida”. Y podrán decirnos que no somos dignos de comulgar. Es cierto, no somos dignos pero lo necesitamos, porque es la Vida y en Él tiene sentido todo.
Pidamos entonces al Señor que renueve nuestro compromiso, que renueve nuestra fe y que empecemos a imitarlo en nuestra vida y en nuestros actos. Que así sea.”

viernes, 4 de junio de 2010

Colecta Anual de Cáritas

El fin de semana del 12 y 13 de junio se realiza la Colecta Anual de Cáritas en parroquias, capillas, colegios y centros misionales; es una invitación a vivir la solidaridad a partir del gesto concreto de compartir con nuestros hermanos más pobres y excluidos.
Gracias al dinero reunido, Cáritas sostiene diversos programas e iniciativas en relación con microemprendimientos productivos y de autoabastecimiento, capacitación laboral, planes de inclusión educativa, formación en ciudadanía, centros comunitarios de atención integral, jardines maternales, prevención y atención de emergencias climáticas y trabajo con personas en situación de calle.
Mas de 32.000 voluntarios de Cáritas son reflejo de una participación activa en las comunidades más pobres, llevando adelante su labor en más de 3.500 parroquias, capillas y centros misionales en todo el país.
www.caritas.org.ar