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¡Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

domingo, 4 de octubre de 2009

San Francisco de Asís

Nació en Asís (Italia), en el año 1182. Después de una juventud disipada en diversiones, se convirtió, renunció a los bienes paternos y se entregó de lleno a Dios. Abrazó la pobreza y vivió una vida evangélica, predicando a todos el amor de Dios. Dio a sus seguidores unas sabias normas, que luego fueron aprobadas por la Santa Sede. Fundó una Orden de frailes y su primera seguidora mujer, Santa Clara que funda las Clarisas, inspirada por El.

Ciertamente no existe ningún santo que sea tan popular como él, tanto entre católicos como entre los protestantes y aun entre los no cristianos. San Francisco de Asís cautivó la imaginación de sus contemporáneos presentándoles la pobreza, la castidad y la obediencia con la pureza y fuerza de un testimonio radical.
Llegó a ser conocido como el Pobre de Asís por su matrimonio con la pobreza, su amor por los pajarillos y toda la naturaleza. Todo ello refleja un alma en la que Dios lo era todo sin división, un alma que se nutría de las verdades de la fe católica y que se había entregado enteramente, no sólo a Cristo, sino a Cristo crucificado.
Después de renunciar a la herencia de su padre y de mucho deambular viviendo como mendigo crea la Orden “Franciscana”, alrededor de 1208, con sólo 12 miembros. En 1223, el Papa Honorio III reconoció la Orden como Frailes Menores.
Alrededor del día de la Santa Cruz de 1224, recibe el milagro de los estigmas. Francisco trató de ocultar a los ojos de los hombres las señales de la Pasión del Señor que tenía impresas en el cuerpo; por ello, a partir de entonces llevaba siempre las manos dentro de las mangas del hábito y usaba medias y zapatos.
Murió el 3 de octubre de 1226, después de escuchar la lectura de la Pasión del Señor según San Juan. Sus hermanos (de Orden) llevaron al día siguiente el cadáver en solemne procesión a la iglesia de San Jorge, en Asís. Ahí estuvo depositado hasta dos años después de la canonización. En 1230, fue secretamente trasladado a la gran basílica construida por el hermano Elías.
No podemos relatar aquí ni siquiera en resumen, la azarosa y brillante historia de la Orden que fundó. Digamos simplemente que sus tres ramas: la de los Frailes Menores, la de los Frailes Menores Capuchinos y la de los Frailes Menores Conventuales forman el instituto religioso más numeroso que existe actualmente en la Iglesia. Y, según la opinión del historiador David Knowles, al fundar ese instituto, San Francisco "contribuyó más que nadie a salvar a la Iglesia de la decadencia y el desorden en que había caído durante la Edad Media".

sábado, 3 de octubre de 2009

San Francisco de Borja

Nieto de un Papa, Alejandro VI, y de un Rey, Fernando de Aragón y Castilla, fue Duque de Gandía, gobernador, virrey de Cataluña, consejero del emperador Carlos I de España y V de Alemania, padre de familia, viudo y sacerdote, tercer superior general de la Compañía de Jesús.
Siendo Virrey de Cataluña, Francisco recibió la misión de conducir a la sepultura real de Granada los restos mortales de la emperatriz Isabel. Al ver el estado de descomposición que en pocos días había alcanzado el cuerpo, se juró «¡no servir nunca más a un señor que pudiese morir!"»
Al morir su esposa el menor de sus ocho hijos tenía solo ocho años por lo que se garantizó el estudio y la ubicación de todos ellos, para luego hacer votos de castidad, de obediencia y de entrar en la Compañía de Jesús. Pero San Ignacio de Loyola, fundador de la compañía, le aconsejó al duque que difiriese la ejecución de sus proyectos hasta que terminase la educación de sus hijos y que, mientras tanto, tratase de obtener el grado de doctor en teología en la Universidad de Gandía, que acababa de fundar.
Tres años después, el 31 de agosto de 1550, cuando todos sus hijos estaban ya colocados, partió para Roma, se encontró con San Ignacio y, después de renunciar al ducado de Gandía, ingresó en la Compañía de Jesús a la edad de treinta y nueve años.
Murió a la media noche del 30 de septiembre de 1572. Según la expresión del P. Brodrick fue "uno de los hombres más buenos, amables y nobles que había pisado nuestro pobre mundo."
Francisco no se dejó engañar por el mundo. Sabiéndose nada confió todo en Jesucristo y logró la santidad.
Canonizado en 1671.
En mayo de 1931, su cuerpo, venerado en la casa religiosa de Madrid, fue quemado en el incendio que causaron los revolucionarios.

Fuente: http://www.corazones.org/santos/francisco_borja.htm

viernes, 2 de octubre de 2009

Cuento con moraleja

La leña estaba lejos, pero todos los días el viejo que vivía en el desierto cruzaba parte del arenal para ir a buscarla.
A mitad del arenal había un oasis con unos juncos, dos palmeras y una fuente de agua pura y fresca.
El viejo se aguantaba las ganas de beber, por hacer un sacrificio, y pasaba de largo junto al oasis; en el cielo Dios encendía una estrella, por el sacrificio que había ofrecido.
Esto sucedía todas las tardes.
Un día lo vino a visitar un joven y los dos se encaminaron a buscar la leña.
Cuando iban por el arenal, el joven caminaba con los labios resecos. De pronto vio el oasis y exclamó:
-¡Mira! ¡Una fuente! ¡Agua!
El viejo entonces pensó: si yo no bebo, él tampoco se atreverá a beber. Y se fue derecho a la fuente y se puso a beber; a su lado, el joven también bebía.
Pero el viejo pensó con tristeza: Hoy no se encenderá ninguna estrella; hoy no hice el sacrificio…
Cuando volvieron a caminar, en el cielo Dios encendió más brillante que nunca… dos estrellas.

Esto significa que, si es hermoso el sacrificio, más hermosa aún es la caridad; en el sacrificio voluntario puede encontrarse algún rastro de propia voluntad o disimulado egoísmo o complacencia; pero en la caridad todo es voluntad de Dios y complacencia del hermano.
Dios se complace cuando nosotros complacemos al prójimo.
Por eso, vale más complacer al prójimo que complacerse a sí mismo; aquí es donde se puede aplicar lo de "la caridad comienza por casa"; ha de comenzar por el prójimo.
Aunque, en último término, siempre somos nosotros los más beneficiados y, en ese sentido, siempre se trata de comenzar por casa.

En "Meditando la vida" de Alfonso Milagro

Nuevo beneficio: asado y empanadas

Continuando con la intención de recaudar fondos para dar solución definitiva a la imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa, el próximo domingo 11 de octubre se realizará una nueva venta de asado con cuero ($23 el kg) y empanadas dulces y saladas al horno ($12 la doc). Por pedidos, un mensaje instantáneo, llenando el formulario existente en la columna izquierda (Los mensajes instantáneos no se publican).

Ya estamos más cerca de la solución. El Consejo Pastoral ha decidido hacer imprimir una gigantografía en lona tensada con la imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa (incluidas el anverso y reverso de la Medalla), de aproximadamente 4,50 mts de ancho por 8 mts. de alto, la que será colocada 3 ó 4 cm delante de la imagen existente.

Recemos todos para que muy pronto veamos concretado este anhelo.

¡Oh, María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

Basílica de San Pablo (Vaticano)

Visita a la Basílica de San Pablo, ciudad del Vaticano, por dentro en fotos 3D.
Se puede girar 360º, acercar y alejar para apreciar todos los detalles de esta magnífica obra arquitectónica.

Hacer click aquí:

Los Santos Ángeles Custodios

«Ángel santo de la guarda, compañero de mi vida, tú que nunca me abandonas, ni de noche ni de día. Aunque espíritu invisible, sé que te hallas a mi lado, escuchas mis oraciones, y cuentas todos mis pasos. En las sombras de la noche, me defiendes del demonio, tendiendo sobre mi pecho, tus alas de nácar y oro. Ángel de Dios, que yo escuche, tu mensaje y que lo viva, que vaya siempre contigo, hacia Dios, que me lo envía. Testigo de lo invisible, presencia del cielo amiga, gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía».

Así de hermosa es la poesía con que dan comienzo las laudes de este día. En ella ya se encuentra sintetizada la espiritualidad y sentido de esta fiesta.

El Catecismo de la Iglesia Católica
El Catecismo de la Iglecia Católica, desde el Nº328 al Nº336, nos dice respecto de los ángeles:

328 La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición.

329 San Agustín dice respecto a ellos: "El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel". Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan "constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos" (Mt 18, 10), son "agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra" (Sal 103, 20).

331 Cristo es el centro del mundo de los ángeles. Le pertenecen porque fueron creados por y para Él: "Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él" (Col 1, 16).

332 Desde la creación y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal protegen a Lot, salvan a Agar y a su hijo, detienen la mano de Abraham, la ley es comunicada por su ministerio (cf Hch 7, 53), conducen el pueblo de Dios, anuncian nacimientos y vocaciones, asisten a los profetas, por no citar más que algunos ejemplos. Finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el de Jesús.

333 De la Encarnación a la Ascensión, la vida del Verbo encarnado está rodeada de la adoración y del servicio de los ángeles. Cuando Dios introduce "a su Primogénito en el mundo, dice: `adórenle todos los ángeles de Dios'" (Hb 1, 6).

334 De aquí que toda la vida de la Iglesia se beneficie de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles.

335 En su liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces santo; invoca su asistencia y celebra más particularmente la memoria de ciertos ángeles (san Miguel, san Gabriel, san Rafael, los ángeles custodios).

336 Desde la infancia a la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión. "Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida". Desde esta tierra, la vida cristiana participa, por la fe, en la sociedad bienaventurada de los ángeles y de los hombres, unidos en Dios.

jueves, 1 de octubre de 2009

Mes del Rosario

En el mes de octubre los cristianos invocamos a María con el bello nombre de NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO y ofrecemos a esta Madre el mejor ramo de rosas: CINCUENTA AVE MARÍAS, todos los días.

Recitar el Rosario, escribió Juan Pablo II, “es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo”.

La vida de la Virgen María fue una peregrinación de fe. Inició este camino en Nazaret y alcanzó su final en la Asunción a los cielos. Comenzó en lo escondido y concluyó en el esplendor de su Coronación, como Reina y Señora de todo lo creado. Desde la fe acogió el mensaje del Ángel y, como humilde esclava, aceptó la Palabra de Dios, “Hágase en mi según tu Palabra”, esta fe la acompañó a los largo de toda su peregrinación terrena. Desde esa luz de la fe contemplaba María los acontecimientos de la vida de su Hijo. Observaba y meditaba en su corazón las palabras del Señor. Nunca perdió de vista aquella maravillosa experiencia suya de Nazaret, la luz de la Anunciación debió iluminar siempre la oscuridad de su peregrinación de fe.

En este mes la ciudad de Paraná, sede de la Catedral Arquidiocesana, celebra la fiesta de su Santa Patrona, la Virgen del Rosario, coincidiendo con el cierre del Año Jubilar Diocesano declarado con motivo de cumplirse 150 años de la creación de nuestra Diócesis.

Santa Teresita del Niño Jesús

La Iglesia le dedica este día para que la conozcamos y tratemos de imitar sus virtudes de delicadeza y perfección en las cosas pequeñas.

Hay dos santas con el mismo nombre: Santa Teresita del Niño Jesús o de Lisieux y Santa Teresa de Ávila (15 de Octubre). Ambas fueron monjas carmelitas, nos dejaron una autobiografía y son santas doctoras de la Iglesia.

Teresita rezó mucho en todos los santuarios de la peregrinación y con el apoyo del Papa, logró entrar en el Carmelo en Abril de 1888.
Cumplió con las reglas y deberes de los carmelitas. Oraba con un inmenso fervor por los sacerdotes y los misioneros. Debido a esto, fue nombrada después de su muerte, con el título de patrona de las misiones, aunque nunca habia salido de su convento.
En 1895, Teresita se enfermó de tuberculosis. Quería ir a una misión en Indochina pero su salud no se lo permitió. Sufrió mucho los últimos 18 meses de su vida. Fue un período de sufrimiento corporal y de pruebas espirituales. En junio de 1897 fue trasladada a la enfermería del convento de la que no volvió a salir. A partir de agosto ya no podía recibir la Comunión debido a su enfermedad y murió el 30 de Septiembre de ese año. Fue beatificada en 1923 y canonizada en 1925. Se le presenta como una monja carmelita con un crucifijo y rosas en los brazos.

¿Qué nos enseña Santa Teresita?

Nos enseña un camino para llegar a Dios: la sencillez de alma. Hacer por amor a Dios nuestras labores de todos los días.
Nos enseña a servir a los demás con amor y perfección viendo en ellos a Jesús. Toda su vida fue de servicio a los demás. Ser mejores cada día con los demás en los detalles de todos los días.
Nos enseña a tener paciencia ante las dificultades de la vida. Su enfermedad requirió de mucha paciencia y aceptación. Sólo estando cerca de Dios el sufrimiento se hace dulce.
Nos enseña a tener sentido del humor ante lo inevitable. Dicen que durante la meditación en el convento, una de las hermanas agitaba su rosario y esto irritaba a Santa Teresita. Decidió entonces en lugar de tratar de no oir nada, escuchar este ruido como si fuera una música preciosa. En nuestras vidas hay situaciones o acciones de los demás que nos molestan y que no podemos evitar. Debemos aprender a reirnos de éstas, a disfrutarlas por que nos dan la oportunidad de ofrecer algo a Dios.
Nos enseña a ser sencillos como niños para llegar a Dios. Orar con confianza, con simplicidad. Sentirnos pequeños ante Dios nuestro Padre.

"He observado muchas veces que Jesús no quiere darme provisiones, sino que a cada instante me procura un alimento enteramente nuevo, que encuentro en mí sin saber cómo está allí... Creo simplemente que es Jesús mismo quien, escondido en el fondo de mi pobre corazón, me hace la gracia de actuar en mí y me hace pensar todo lo que quiere que haga en cada momento presente." Historia de un Alma, autobiografía de Santa Teresita.
¡Que humilde, bella y poética manera de reconocer que Jesús es el Señor de nuestras vida!

Intenciones del Santo Padre para el mes de Octubre

General:
Para que se viva el Domingo como el día en que los cristianos se reúnen para celebrar al Señor Resucitado participando en la mesa de la Eucaristía.

Misionera:
Para que el pueblo de Dios, que recibió de Cristo el mandato de ir a predicar el Evangelio a todas las criaturas, asuma con empeño su responsabilidad misionera y la considere como el mayor servicio que puede ofrecer a la humanidad.

Colores y Rosario Misioneros

El Rosario Misionero es una forma de oración que toma como base al Rosario tradicional, en la cual, por intercesión de María, se pide al Padre por las intenciones y necesidades de todo el mundo. Es una oración mariana universal y misionera, que consiste en rezar los cinco misterios de cada día teniendo presentes los cinco continentes del mundo, pensando en la situación concreta de cada continente desde el punto de vista de la evangelización y de la presencia cristiana, y orando por los misioneros y misioneras, por todos los agentes de la evangelización, y por todos los que aún no conocen la Buena Nueva de la salvación, para que se abran a la luz del Evangelio.
Está estructurado, al igual que el Rosario tradicional en cinco misterios, en cada uno de los cuales se pone como intención a uno de los cinco continentes. Las cinco decenas tienen sendos colores, que representan a cada uno de los cinco continentes desde el punto de vista misional, y recuerdan al que reza, la intención misional de cada decena:

1° Misterio, de color verde, se reza por Africa. El color verde, nos recuerda las verdes selvas habitadas por nuestros hermanos africanos.

2° Misterio, de color rojo, se reza por América. El color rojo, simboliza la sangre derramada por los mártires que dieron su vida durante la evangelización de este continente.

3° Misterio, de color blanco, se reza por Europa. El color blanco, nos recuerda a la raza aria, originaria de este continente y al color de las vestiduras del papa, que también tiene en él su sede.

4° Misterio, de color azul, se reza por Oceanía. El color azul nos habla de Oceanía, con sus miles de islas esparcidas en las azules aguas del Océano Pacífico.

5° Misterio, de color amarillo, se reza por Asia. El color amarillo nos trae a la memoria el Asia, poblado en gran parte por razas de este color.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Octubre: mes de las Misiones

La Iglesia Católica vive el mes de octubre dedicado mundialmente a despertar el Espíritu Misionero en los fieles, con gestos de solidaridad hacia los 200,000 misioneros que entregan sus vidas por el anuncio del Evangelio en el mundo.

Durante este mes, llamado "Mes de las Misiones" se intensifica la animación misionera, uniéndonos todos en oración, el sacrificio y el aporte económico a favor de las misiones, a fin de que el evangelio se proclame a todos los hombres.

Debemos estar muy atentos a lo que Juan Pablo II, en el Nº42 de su Encíclica Redemptoris Missio nos dice: “La primera forma de testimonio es la vida misma del misionero, la de la familia cristiana y de la comunidad eclesial, que hace visible un nuevo modo de comportarse. El misionero que, aun con todos los límites y defectos humanos, vive con sencillez según el modelo de Cristo, es un signo de Dios y de las realidades trascendentales.” E inmediatamente remarca: “Pero todos en la Iglesia, esforzándose por imitar al Divino Maestro, pueden y deben dar testimonio, que en muchos casos es el único modo posible de ser misioneros.”

El domingo 18 de octubre se celebra la Jornada Mundial de las Misiones "Domund" en todas las Iglesias locales, como fiesta de la catolicidad y de solidaridad universal. La colecta de este día es destinada al fondo universal para las misiones más necesitadas.

Rosario Misionero
"Entre las formas de participación, el primer lugar corresponde a la cooperación espiritual: oración, sacrificios, testimonio de vida cristiana. La oración debe acompañar el camino de los misioneros para que el anuncio de la Palabra resulte eficaz por medio de la gracia divina" (Rmi, 78).
Recemos durante todo el mes de octubre, por cada uno de los misioneros que anuncian el Evangelio en distintas partes del mundo, por las necesidades de nuestras familias y por nuestra patria.
Las Obras Misionales Pontificias de Argentina han designado un día a cada Diócesis de Argentina para participar de la cadena de Rosarios Misioneros. La Arquidiócesis de Paraná dedicará el día 04 de octubre para rezar por todos los misioneros del mundo. Para saber cómo participar, haz click aquí.

Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Jornada Mundial para las Misiones 2009

martes, 29 de septiembre de 2009

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. En el día de la dedicación de la basílica bajo el título de San Miguel, en la vía Salaria, se celebran juntamente los tres arcángeles, de quienes la Sagrada Escritura revela misiones singulares y que, sirviendo a Dios día y noche, y contemplando su rostro, a él glorifican sin cesar.
Son los nombres con que se presentan en la Sagrada Escritura estos tres príncipes de la corte celestial.
Miguel aparece en defensa de los intereses divinos ante la rebelión de los ángeles malos; Gabriel, enviado por el Señor a diferentes misiones, anunció a la Virgen Maria el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y su maternidad divina; Rafael acompañó al joven Tobías cuando cumplía un difícil encargo y se ocupó de solucionar difíciles asuntos de su esposa.



San Miguel, patrono de Entre Ríos
Fue en diciembre de 1851 que Pío IX confirmó a San Miguel Arcángel como Patrono de Entre Ríos, ratificando la decisión de todo el pueblo entrerriano, especificando que cada 29 de septiembre “goce de todos los privilegios y prerrogativas que competen a los Santos Patronos Principales”.
El historiador Juan José Antonio Segura asevera que la devoción a San Miguel en Entre Ríos estaría ligada a la presencia en estas tierras de la Compañía de Jesús. "La devoción al que más tarde sería designado patrono de Entre Ríos venía de muy antiguo. La ciudad estaba enclavada en lo que había sido estancia jesuítica de San Miguel, donde parece hubo un oratorio dedicado al príncipe de los arcángeles", cuenta Segura en Historia eclesiástica de Entre Ríos.
De tal forma que con el tiempo las devociones a San Miguel y a la patrona fundadora, la Virgen del Rosario, llegaron a confundirse que un cura de fuerte presencia en el curato, el deán Francisco Dionisio Alvarez, acunó la idea de llamar a la feligresía a una votación para determinar cuál santo sería patrono de la provincia y cuál otro patrono de la ciudad de Paraná: así se hizo el 1º de enero de 1825, con los resultados conocidos.
La Virgen del Rosario fue desde entonces patrona de Paraná, y San Miguel Arcángel, patrono de la provincia.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Milagro Eucarístico de Buenos Aires

Impresionante testimonio científico que "de-muestra" (si es que alguien todavía necesita demostración) la presencia viva y real de Nuestro Señor Jesucristo en la Hostia Consagrada.



Una persona que recibió la Comunión en la mano se le cae la Hostia Consagrada al suelo y no la quiere tomar porque decía que estaba sucia, y se rehusó a tomar esa eucaristía del suelo. Otra persona más piadosa la colocó a un lado con más cuidado y le avisó al sacerdote lo ocurrido.

El sacerdote siguió el procedimiento para estos casos y colocó la Hostia en un recipiente con agua para que se disuelva, para luego echar dicha agua en una planta (como es el procedimiento a seguir), y la coloca dentro del Sagrario. Pasado un tiempo abre el Sagrario para desechar dicha agua donde se debía haber disuelto la Hostia y lo que vió fue que la Hostia no se disolvió sino que tenía manchas rojas de diversos tamaños.

Cuando dichas manchas rojas se llevan a un laboratorio para ser analizadas, el laboratorista confirma que contienen sangre humana del tipo AB, y que el tejido que se le ha entregado (era un pedazo de Hostia) corresponde a tejidos del miocardio de un corazón humano; pero lo que más sorprendió al laboratorista fue que el tejido humano latía, las células humanas seguían vivas (a pesar que todo científico sabe que los glóbulos rojos empiezan a morir a los 5 minutos de la muerte del ser humano).

Esta es la historia del milagro eucarístico de Buenos Aires.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Homilía del Domingo 27 de septiembre

“En este domingo 26º durante el año, las lecturas giran en torno a dos temas.”, comenzó diciendo el P. Javier en su homilía del día de hoy.
Respecto a la primera parte del Evangelio y la Primera Lectura resaltó la importancia de los carismas que cada miembro de la Iglesia tenemos, y cómo se manifiesta el Espíritu en la comunidad, la que, en muchas oportunidades, “reacciona de un modo malo, considerándose una elite, cerrándose a esa experiencia”, no permitiendo que los carismas, los dones del espíritu se manifiesten. A esto Jesús hace una muy dura advertencia: “el que no está conmigo, está en contra; y el que conmigo no junta, desparrama”. Aquí, el Padre aprovecha para hacer catequesis en relación a las sectas: “Muchas veces a esto lo toman las sectas para decir que cualquier grupo religioso está bien, porque invocan el nombre de Jesús, pero eso no es así. Jesús dice el que está conmigo, y las sectas no están con Él, porque presentan los ritos pero después hacen todo lo contrario. Usan la imagen de Jesús o imágenes cristianas como una bandera para atraer, y una vez que uno se metió, esa realidad no se ve.
Si Cristo fijó una doctrina y dejó una Iglesia, todo aquel que se ha separado, desparrama, no está con Jesús”
Luego el sacerdote se refirió a la segunda parte del Evangelio: el escándalo.
Aquí Jesús aplica la pena máxima hebrea para quienes escandalicen a los pequeños, a los que se inician en la fe: “Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran una piedra de moler y lo arrojaran al mar.”
El padre pone de manifiesto varios casos particulares de motivo de escándalo, desde las peleas domésticas entre los miembros de una comunidad; los comentarios malintencionados; los curas “sacando los escándalos sexuales que es una cosa muy mala para la Iglesia. Pensemos cuántas veces yo he sido motivo de escándalo”, dijo.
“Jesús, al aplicar la pena máxima a quienes escandalicen, quiere hacernos ver la gravedad del tema del escándalo. La traduce también al modo personal cuando tomando distintos miembros del cuerpo nos dice que si son motivo de escándalo que se corten, que se saquen. Jesús no está indicando que lo tengamos que quitar físicamente, Él nos dice ¡cuidado con lo que veo y cómo lo veo! ¡cuidado con lo que escucho! ¡cuidado con la lengua!. Esto es prudencia. Hacer un sacrificio: no mirar; no escuchar; no hablar lo que no es conveniente.”
Para finalizar recordó que “somos templo del Espíritu Santo por el Bautismo, y nuestros miembros nos llevan a comunicarnos con Él, y cuando pecamos dañamos ese Espíritu que está en nosotros. Por eso, queridos hermanos, estos sacrificios ayudan al espíritu; y cuando uno está bien espiritualmente, con una asepsia, se traduce a la comunidad y no soy ocasión de pecado para otros u ocasión de escándalo”.

San Vicente de Paul

Resumen: Nació en Aquitania el año 1581. Cursados los correspondientes estudios, fue ordenado sacerdote y ejerció de párroco en París. Fundó la Congregación de la Misión, destinada a la formación del clero y al servicio de los pobres, y también, con la ayuda de santa Luisa de Marillac, la Congregación de Hijas de la Caridad. Murió en París el año 1660.

Espiritualidad
La espiritualidad de Vicente posee la solidez del corazón que la vive sin reservas. Podemos ver la expresión de esta espiritualidad en una conferencia que da el 19 de septiembre de 1649 a las Hijas de la Caridad, donde concreta y analiza "los dos amores": el amor afectivo y el amor eficaz. El primero es "la ternura hacia las cosas que se ama", "la ternura del amor". Este amor, dirá más tarde, hace que uno se vuelva hacia Cristo "tierna y afectuosamente, como un niño que no puede separarse de su madre y grita "¡mamá!", cuando la ve alejarse" (notemos que Vicente habla aquí de Cristo como una madre).
Pero este amor efectivo es para él el mas pequeño de los dos, es el amor de los comienzos; y compara los dos amores con dos hijos de un mismo padre; pero resulta que el amor efectivo "es el hijo pequeño al que el padre acaricia, con quien se entretiene jugando y cuyos balbuceos le encanta oír"; pero el amor eficaz, es mucho mayor; es un hombre de veinticinco o treinta años, dueño de su voluntad, que va adonde le place y regresa cuando quiere, pero que a pesar de ello, se ocupa de los asuntos familiares".

Para Vicente, la oración es lo primero; era muy práctico pero esa práctica se fundamentaba en una profunda intimidad con Jesucristo, o sea, en la vida interior de oración.
En 1660 Vicente tiene setenta y nueve años. Desde aquel lejano día de 1617 en que decidió ponerse al servicio de los pobres, es decir, durante 43 años, no dejó de consumirse por ellos. Su horario era invariable: se levantaba a las cuatro de la mañana y se acostaba a las nueve de la noche; la jornada consistía en tres horas de oración, tres horas y media de lo que él llamaba "varios", y nueve horas y media de trabajo. Su vida estuvo constantemente marcada por ese trabajo pausado, regular y porfiado que recordaba el trabajo de los campesinos de su época, los campesinos entre los que había nacido.
Esta sentado en su silla, vestido y cerca del fuego. Así es como muere el 27 de septiembre de 1660, poco ante de las cuatro de la mañana, a la hora que solía levantarse para servir a Dios y a los pobres. Multitudes habían conocido los beneficios de su caridad.

Fue proclamado santo por el Papa Clemente XII, el 16 de junio de 1737. Su fiesta se celebra el 27 de septiembre.
En 1712, 52 años más tarde su cuerpo fue exhumado por el Arzobispo de París, dos obispos, dos promotores de la fe, un doctor, un cirujano y un numero de sacerdotes de su orden, incluyendo al Superior General, Fr. Bonnet.
"Cuando abrieron la tumba todo estaba igual que cuando se depositó. Solamente en los ojos y nariz se veía algo de deterioro. Se le contaban 18 dientes. Su cuerpo no había sido movido, se veía que estaba entero y que la sotana no estaba nada dañada. No se sentía ningún olor y los doctores testificaron que el cuerpo no había podido ser preservado por tanto tiempo por medios naturales.

Fuente: www.corazones.org

sábado, 26 de septiembre de 2009

Santos Cosme y Damián

Leemos en el martirologio Romano: "En Egea, ciudad del Asia Menor, los dos santos hermanos Cosme y Damián, que en la persecución de Diocleciano sufrieron diversos tormentos, pues como hubiesen sido cargados de cadenas, arrojados a la cárcel, pasados por el agua y por el fuego, crucificados y por fin asaeteados, sin experimentar daño alguno gracias al auxilio divino, acabaron siendo decapitados hacia el año 300".
Las lecciones del oficio de lectura dicen además que "eran médicos muy distinguidos, que tanto como por sus conocimientos en medicina curaban con la virtud de Cristo, aun aquellas enfermedades que se consideraban incurables".
¿Fueron médicos en el sentido profesional o fueron más bien médicos sobrenaturales en virtud de las sanaciones milagrosas debidas a su intercesión después de muertos?
Esto parece más probable y contribuyó eficazmente a la asombrosa propagación de su culto. Ya San Gregorio de Tours, en su libro De gloria martyrium, escribe:
"Los dos hermanos gemelos Cosme y Damián, médicos de profesión, después que se hicieron cristianos, espantaban las enfermedades por el solo mérito de sus virtudes y la intervención de sus oraciones... Coronados tras diversos martirios, se juntaron en el cielo y hacen numerosos milagros. Porque, si algún enfermo acude lleno de fe a orar sobre su tumba, al momento obtiene curación. Muchos refieren también que estos Santos se aparecen en sueños a los enfermos indicándoles lo que deben hacer, y luego que lo ejecutan, se encuentran curados".

Los santos Cosme y Damián son nombrados en el canon de la misa y, junto con San Lucas, son los patronos de médicos y cirujanos.

Pidamos al Señor por intercesión de los santos Cosme y Damián por los médicos, para que cumplan santamente con su profesión.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Nuestra Señora de la Merced

El significado del título "Merced" es ante todo "misericordia". La Virgen es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de asemejarnos a Jesús misericordioso.
El título mariano la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los mercedarios el 10 de agosto de 1218, en Barcelona, España. En esa época muchos eran cautivos de los moros y en su desesperación y abandono estaban en peligro de perder lo mas preciado: la fe católica. Nuestra bendita Madre del Cielo, dándose a conocer como La Merced, quiso manifestar su misericordia hacia ellos por medio de dicha orden dedicada a atenderlos y liberarlos.
Desde el siglo XIII es patrona de Barcelona y el 25 de septiembre de 1687 se proclamó oficialmente patrona de la ciudad. Es además patrona de los cautivos (presos) y de muchos países de Latinoamerica.
La talla de la imagen de la Merced que se venera en la basílica de la Merced de Barcelona es del siglo XIV, de estilo sedente, como las románicas. En catalán "Mare de Deu de la Mercé", Madre de Dios de la Merced.
En el año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia, y fijó su fecha el 24 de septiembre.

lunes, 21 de septiembre de 2009

PARA COMPARTIR EN COMUNIDAD

"Todos los creyentes se mantenían unidos y ponían lo suyo en común. Íntimamente unidos, frecuentaban a diario el Templo, partían el pan en sus casas, y comían juntos con alegría y sencillez de corazón." Hech 3, 44. 46

Con la intensión de recuperar aquella hermosa costumbre de las primeras comunidades cristianas, el próximo viernes 25, a las 21:00 Hs. nos reuniremos todos a compartir un guiso comunitario. Sólo tiene que acercar algún ingrediente (la carne ya está): papa, condimentos, arroz, cebolla, lo que pueda…
No es necesario que sea asiduo asistente a la Capilla, todos podemos participar poniendo “lo suyo en común”, y vivir un momento de fraternidad entre quienes compartimos la misma fe en Nuestro Señor Jesucristo.
Su aporte será recibido el día jueves 24 en casa de la Sra. Rosa de Ríos, Ambrosetti 150 (entre Los Pinos y Ñandubay), a media cuadra de la Capilla. Los esperamos el viernes. Traer platos y cubiertos

San Mateo, apóstol y evangelista

Mateo era un recaudador de impuestos que abandonó su trabajo para seguir a Jesús. La conversión de Mateo, relatada en su Evangelio, muestra el poder de Jesús sobre la vida de un pecador. Mateo no solo cambia de vida, sino que se transforma en apóstol, discípulo de Jesús, y luego se le reconoce la autoría de uno de los evangelios. Nada se sabe de su vida ni de su muerte.
Escribe su Evangelio hacia el año 80 d.C. y está dirigido a los cristianos de origen judío, por eso cita con frecuencia textos del Antiguo Testamento y se apoya en ellos para mostrar que el designio de Dios anunciado por los profetas alcanza su pleno cumplimiento en la persona y la obra de Jesús. Él es el “Hijo de David”, el “Enviado” para salvar a su pueblo, el “Rey de Israel” y el “Hijo de Dios” por excelencia. Mateo también aplica a Jesús en forma explícita los oráculos de Isaías sobre el “Servidor sufriente”, que carga sobre sí nuestras debilidades y dolencias. Y al darle el título de “Señor”, reservado sólo a Dios en el Antiguo Testamento, afirma implícitamente su condición divina.
El Evangelio de Mateo ha sido llamado con razón “el Evangelio de la Iglesia”, por el papel preponderante que ocupa en él la vida y la organización de la comunidad congregada en nombre de Jesús. Esta comunidad es el nuevo Pueblo de Dios, el lugar donde el Señor resucitado manifiesta su presencia y la irradia a todos los hombres. Por eso ella está llamada a vivir en el amor fraterno y el servicio mutuo, como condiciones indispensables para hacer visible el verdadero rostro de Jesucristo.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Homilía del Domingo 20 de Septiembre

“Llama la atención el contraste que presenta el Evangelio de hoy –comenzó diciendo el P. Máximo en su homilía–. Por un lado se nos presenta a Jesús que camina resueltamente a su pasión y muerte, y por otro lado vemos a los discípulos que no entienden el lenguaje de la cruz, ni tampoco quieren que se les hable del tema; es más, discuten que quién es el más importante entre ellos para ocupar los puestos y cargos de honor dentro de ese reino que Jesús les decía que estaba por instaurar”.
Más adelante, haciendo referencia a la pregunta de Jesús: “¿De qué hablaban en el camino?”, a la que los discípulos no respondieron, el P. Máximo, tomando las propias palabras de Jesús, reflexiona: “En el Reino que Él vino a traer sobre la tierra las cosas son muy diferentes: el primero; el más importante, es el último; el servidor de todos; aquel que es capaz de servir a sus hermanos, si fuera necesario hasta dar la vida.”
Relacionando esto con la segunda lectura, la Carta del apóstol Santiago, cuando dice “Ustedes ambicionan, y si no consiguen lo que desean, matan; envidian, y al no alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra”, el sacerdote pone de manifiesto lo que ocurre normalmente en nuestra sociedad. “¡Ojala! –dice a continuación– muchos buscaran los cargos, los primeros lugares, para desde allí servir mejor a sus hermanos; y eso debería ser. Pero la mayoría de las veces sólo se busca el cargo y no la carga, ya sea por el honor, el poder o el dinero. Por eso nos dice Jesús hoy que entre nosotros, sus discípulos, no debe suceder así. Si queremos ser grandes ante los ojos de Dios tenemos que hacernos los últimos, servidores de todos”.
Para finalizar, hizo la salvedad respeto a que el mensaje de Jesús no dice que uno deba renunciar a cargos de importancia. Es necesaria la autoridad. Es necesario que haya personas que ocupen esos cargos en la sociedad, en la Iglesia. El mensaje está dirigido al modo de ejercer esos cargos: “no importa tanto el lugar donde estemos, sino el espíritu con que hagamos las tareas. Depende de la disposición del corazón, porque puede una persona estar en el primer lugar, pero por su espíritu de servicio, de entrega a sus hermanos, está en el último lugar”
“En definitiva –subrayó– el Señor nos invita a cultivar dos grandes virtudes: la humildad y el servicio para asemejarnos a Él. Pidamos a la Virgen que nos ayude a cultivarlas, ella que fue modelo al decir «Yo soy la esclava del Señor». Que así sea.”