Titulo

¡Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

domingo, 15 de noviembre de 2009

Gigantografía de la Virgen

Después de muchas pruebas y correcciones, Gracias a Dios, ya tenemos un bosquejo final de la imagen que se imprimirá en una gigantografía de 7 metros de alto por 4,70 metros de ancho, a colocar en el presbiterio de nuestra Capilla.
A consideración de todos, la imagen...

Entrega del Santo Rosario

Como un signo catequístico más, los niños que el próximo domingo tomarán su Primera Comunión, recibieron hoy el Santo Rosario, invitándolos a meditar la vida de Jesús a través de está oración, de la que su Santidad Juan Pablo II dijera: "En él resuena la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación redentora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor. Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor." (Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae)


Descargar

Homilía del Domingo 15 de Noviembre

En la prédica del último domingo del Tiempo Ordinario 2009, el 33º durante el año, el P. Ricardo señaló justamente esto, ya que el próximo domingo finaliza el año litúrgico con la Fiesta de Cristo, Rey del Universo.
“El año litúrgico nos lleva a vivir el Evangelio, la vida de Jesús, y a prepararnos todos los día para la vida eterna.”
“Jesús no viene una vez, sino que se hace presente entre nosotros en toda la vida.”
Señaló la necesidad de mayor compromiso con el presente, no vivir con el pasado, “no olvidar, pero no quedarse en el pasado”, ni especular con el futuro “ya que sólo Dios Padre sabe, ni siquiera Jesús conoce el futuro”.
Lo que si es necesario, dijo, “es estar atento a los signos de los tiempos”, no porque los desastres climatológicos o la violencia vivida entre los hombres sean indicio del fin del mundo, “el Señor nos dice que nadie sabe el día ni la hora”, sino que “los tiempos cambian y cada cambio es una oportunidad nuestra de cambio, es decir, que Él se haga presente o que le demos nosotros un lugar para su presencia. Lo que el Señor quiere es que nos preparemos adecuadamente conforme a los tiempos que vivimos, porque quién sabe cuál es el último momento de cada uno.”
Más adelante se refirió al hecho que los niños, que el próximo domingo tomarán su Primera Comunión, reciben hoy el Santo Rosario, “con el compromiso de hacer presente la vida de Jesús mediante esta oración a la Virgen, porque el rezo del Rosario es la mejor manera de meditar la vida de Jesús”. También dijo que “podemos no saber o no leer la Biblia, pero el solo hecho de rezar el Santo Rosario tenemos una catequesis diaria, continua, donde conocemos y meditamos en nuestro corazón toda la vida de Jesús”.
Cerró su homilía pidiendo a Dios la Gracia de comprometernos de “hacerlo presente hoy, aquí y ahora; en cada momento, no esperando que otros tomen la iniciativa. Yo debo comprometerme a vivir la presencia del Señor, a estar siempre preparado para el momento del reencuentro hasta la vida eterna. Que así sea.”

miércoles, 11 de noviembre de 2009

San Martín de Tours

"De soldado del César a Soldado de Cristo."

Martín de Tours es uno de los santos que más templos tiene dedicados en todo el planeta. Solamente en la diócesis de Girona, ya hay 50 iglesias que le tienen como patrón (incluidas las parroquias). Pero este número, lógicamente no es nada comparado con las más de 3.500 parroquias que tiene dedicadas en Francia. La devoción a San Martín de Tours está extendida en todo el mundo: Francia y Alemania encabezan la lista, pero también en Catalunya y en España y en otros países en general.

La capa partida
San Martín de Tours nació en Hungría en el año 316 aunque toda su educación la recibió en Pavia (Italia). Ya desde muy joven sintió un cariño especial al tema religioso, pero a los 15 años se vió obligado a entrar en el ejército, sirviendo a caballo en la guardia imperial romana. Es en este período cuando surge una de las historias más bellas y más conocidas de nuestro santo. Un dia de invierno muy frío, la tropa romana entró en la ciudad francesa de Amiens. Allí, Martín encuentra a un pobre desnudo que le implora caridad, y no teniendo monedas para darle, Martín sacó la espada, cortó la capa que llevaba por el medio y le dio la mitadl a aquél pobre hombre. Fue objeto de burlas por parte de sus compañeros, pero la acción caritativa fue dulcemente recompensada, ya que la tradición cuenta que aquél mismo día por la noche, vio en sueños a Jesucristo vestido con el mismo trozo de tela que había dado al mendigo.

martes, 10 de noviembre de 2009

Navidad junto al río


Domingo 20 de diciembre - 21:30 Hs.
Organiza Grupo Misionero "Juan Pablo II" - Parroquia Nuestra Señora de La Paz.

Descargar AFICHE PUBLICITARIO

domingo, 8 de noviembre de 2009

Grandes acontecimientos!!

En nuestra Capilla se vivieron dos hechos de gran significación.
Lucas, que ayer recibiera el Sacramento de la Confirmación, hoy, muy emocionado, recibió por Primera vez el Cuerpo y la Sangre de Jesús Sacramentado.

Al finalizar la celebración los esposos Elba y Rafael renovaron sus promesas matrimoniales al cumplir treinta y un años de casados.

A ellos, ¡Felicitaciones!

Sacerdote "trucho" en La Paz

En todas las actividades siempre encontramos personas que, a través de su accionar, traicionan la buena fe de la gente. Los ejemplos abundan: curanderos, manochantas y hábiles charlatanes que tienen un perfecto discurso para embaucar al desprevenido.

Quienes honestamente caminamos por la vida hemos sido engañados alguna vez y hemos aprendido así a permanecer atentos para no caer en la trampa.
Lo que no podíamos imaginar es que también exista quien tiene la osadía de revestirse con los Ornamentos Sagrados de la Iglesia Católica Apostólica Romana mientras reniega de la autoridad del Papa y de lo que ella enseña.

Por tal motivo, nuestros Pastores de la Parroquia Nuestra Señora de La Paz han emitido un comunicado que denuncia la existencia de “un supuesto sacerdote misionero llamado, o que se hace llamar, Padre Hugo Barolin”. Deja expresamente manifestado que “no pertenece a nuestra Iglesia Católica de Paraná. No es enviado por ninguno de los sacerdotes de esta comunidad y no está autorizado por nuestro señor Arzobispo Monseñor Maulión ni por ningún Obispo de la Iglesia Católica Apostólica Romana”.

Según el mismo comunicado, firmado por el cura párroco Pbro. Máximo Hergenreder, Pbro. Ricardo López y Pbro. Javier Margheim, dice que Barolin “es miembro de la llamada Iglesia Católica Apostólica Argentina No Romana”, es decir que “no acepta el mandato del Papa ni lo que ella enseña.”

Los sacerdotes de nuestra parroquia recomiendan que “no se dejen confundir por doctrinas raras o novedosas. Cualquier duda acérquese a la parroquia que allí le asesoraremos con gusto. (Tel. 422393)”

La Agencia Informativa Católica Argentina (AICA), denuncia que esta Iglesia, encabezada en Argentina por el autodenominado “Monseñor Luis Bergonzi Moreno” (foto), no está reconocida por el Registro Nacional de Cultos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. Además, la Secretaría de Culto canceló en 1983 la inscripción y rechazó un nuevo pedido de legalización en el año 2000.

Ingresar a Registro Nacional de Cultos y comprobar la inexistencia de la iglesia en cuestión.

Homilía del Domingo 08 de Noviembre

Las Lecturas del día nos introducen en la manifestación de nuestra generosidad, o cómo debiera manifestarse a través de la donación silenciosa de nuestro tiempo, nuestro esfuerzo y nuestra vida a favor de los demás.
“La limosna no es sólo el dinero que podamos ofrecer en la colecta –decía el Padre Javier– sino también lo que hagamos por el otro. La limosna es un signo, es mi entrega al otro, mi donación, mi talento.”
Refiriéndose a la generosidad silenciosa y oculta de la viuda que da todo lo que tenía para la subsistencia, dos monedas de cobre, dice: “Cuando doy de lo que me sobra, a veces, lo hago para que todo el mundo me vea y me aplauda, pero cuando yo doy generosamente sin esperar el aplauso estoy actuando como esta mujer”.
“La generosidad es dar sin esperar reconocimiento. La ayuda no es sólo dinero, la ayuda puede pasar por muchos aspectos. Las viudas de las lecturas nos enseñan mucho: ser generosos con nuestro tiempo, con lo poco que tenemos, con nuestros talentos, porque todos tenemos un talento que podemos poner a disposición de los demás”.
Al final de su prédica el Padre insistió en lo importante que es “darse”, “donarse” en silencio, porque Dios siempre ve en lo secreto: “Nadie vio a aquella viuda dar todo lo que poseía, sólo Jesús la vio, y se alegró y la ensalzó frente a sus discípulos. También nosotros podemos actuar de modo anónimo sabiendo que Jesús nos mira. Quizás nadie nos vea, pero nada escapa a los ojos de Jesús”.

Confirmaciones

Este viernes y sábado nuestra parroquia se vistió de fiesta. Más de 100 chicos y algunos adultos recibieron el Sacramento de la Confirmación.

Monseñor Mario Luis Bautista Maulión visitó nuestra ciudad y zonas rurales impartiendo este Sacramento.

En el último turno, el día sábado a las 19.30 hs., un numeroso grupo, más de cuarenta entre niños y jóvenes del Barrio La Milagrosa, participaron, junto a sus familiares y amigos, de esta emotiva celebración recibiendo “el Fuego del Espíritu Santo” que los confirma en la fe que recibieron por el Bautismo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Nuevamente acudimos a su generosidad...

El próximo sábado 14 de noviembre se realiza una nueva venta de empanadas al horno, dulces y saladas, a $12,00 la docena.
El dinero recaudado será enteramente destinado a pagar una cuota más de la gigantografía que se está imprimiendo en la ciudad de Santa Fe.
Por pedidos, no dude en enviarnos un mensaje instantáneo a nuestro correo: lamilagrosalapaz@gmail.com, desde el formulario dispuesto a tal fin en el margen izquierdo de este post. Muchas gracias, y que la Santísima Madre del Salvador colme de bendiciones a todos nuestros visitantes y permanentes colaboradores.

martes, 3 de noviembre de 2009

San Martín de Porres

El santo mulato nació en Lima en 1579 de padre español y madre panameña.
La virtud del santo, su intensa vida espiritual, sostenían su entrega, pero sin duda alguna, aquello que más recuerda el pueblo de Lima son sus numerosos milagros. A veces se trataba de curaciones instantáneas, en otras bastaba tan sólo su presencia para que el enfermo desahuciado iniciara un sorprendente y firme proceso de recuperación. Muchos lo vieron entrar y salir de recintos estando las puertas cerradas. Otros lo vieron en dos lugares distintos a un mismo tiempo. Todos, grandes señores y hombres sencillos, no tardaban en recurrir al socorro del santo mulato: "yo te curo, Dios te sana" decía Martín con grande conciencia del inmenso amor del Señor que ha gustado siempre de tocar el corazón de los hombres con manos humanas.
El pueblo de Lima venera hoy su dulce y sencilla imagen, con su escoba en la mano dando de comer, de un mismo plato, a perro, ratón y gato.
Tras una vida de honda respuesta a la gracia de Dios, de intensas y perseverantes entregas vividas al calor de la caridad y el sacrificio, ya a los sesenta años de edad, Fray Martín cayó enfermo y supo de inmediato que había llegado la hora de encontrarse con el Señor. El pueblo se conmovió, y mientras en la calle toda Lima lloraba, el mismo virrey fue a verlo a su lecho de muerte para besar la mano de quien decía de sí mismo ser un perro mulato, tal era la veneración que todos le tenían. El 3 de noviembre de 1.639, mientras se le rezaba el credo, besando el crucifijo con profunda alegría, el santo partió. Pero esta partida no lo alejó de su pueblo quien esperanzado le reza a diario aguardando su tierna intercesión y agradeciendo sus milagros. Fray Martín de Porres, el mulato "santo de la escoba" fue canonizado el 6 de mayo de 1962 por el Papa Juan XXIII.

Fuente: www.arzobispadodelima.org

domingo, 1 de noviembre de 2009

Conmemoración de los Fieles Difuntos

"Los que mueren en la gracia y en amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque estén seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegria del Cielo".(Nº1030 del Catecismo de la Iglesia Católica)

Los muertos ya nada pueden hacer para purificar sus almas. Pero Dios nos ha concedido a nosotros el poder maravilloso de aliviar sus penas, de acelerar su entrada en el paraíso. Así se realiza por el dogma consolador de la comunión de los santos, por la relación e interdependencia de todos los fieles de Cristo, los que están en la tierra, en el cielo o en el purgatorio. Con nuestras buenas obras y oraciones -nuestros pequeños méritos- podemos aplicar a los difuntos los méritos infinitos de Cristo.

Los paganos deshojaban rosas y tejían guirnaldas en honor de los difuntos. Nosotros debemos hacer más. «Un cristiano, dice San Ambrosio, tiene mejores presentes. Cubrid de rosas, si queréis, los mausoleos, pero envolvedlos, sobre todo, en aromas de oraciones».

De este modo, la muerte cristiana, unida a la de Cristo, tiene un aspecto Pascual: es el tránsito de la vida terrena a la vida eterna. Así se entiende que San Francisco de Asís pudiese saludar alegremente a la descarnada visitante: «Bienvenida sea mi hermana la muerte». Y con más pasión aún Santa Teresa: «¡Ah, Jesús mío! Ya es hora de que nos veamos».

Este es el sentido de la Conmemoración de los fieles difuntos. Como Conmemoración litúrgica solemne, la estableció San Odilón, abad de Cluny, para toda la Orden benedictina. Las gentes recibieron con gusto la iniciativa. Roma la adoptó y se extendió por toda la cristiandad.

No dejemos pasar este día sin acordarnos de los que murieron, para que Dios les conceda estar en presencia de su Hijo Jesús y de su Santísima Madre por toda la Eternidad.

Coro de la Capilla

Hoy, después de mucho tiempo, en la Capilla se "re-estrenó" coro. Un grupo de personas de todas las edades ha comenzado a ensayar. Hoy hizo su primera presentación. ¡Felicitaciones!

Quiera Dios continúen con las mismas ganas y entusiasmo y se constituya en un verdadero coro estable, hermoso ministerio desde el cual se alaba al Señor, y predispone mejor a la asamblea para meditar el Mensaje de Dios.

Homilía de Fiesta de Todos los Santos

En la homilía correspondiente a la Fiesta de Todos los Santos, el P. Ricardo se refirió a todos aquellos “santos conocidos y no tan conocidos”. Es la celebración de todos aquellos que, a través de toda la historia, Dios ha querido darles la gracia de la vida para siempre.
La Iglesia a instituido este día para poder celebrar a todos los santos, ninguno en particular, porque, como dice el Libro del Apocalipsis, son una gran muchedumbre y no nos alcanzan los días del año para celebrarlos a todos, dijo.
También hizo referencia a “esta fiesta perversa y demoníaca de Halloween, que es la noche de la muerte, que niega la Resurrección; es totalmente lo contrario a lo que nosotros celebramos. Nosotros estamos reunidos aquí porque creemos en la Resurrección, en Jesús, el primer resucitado, y porque nosotros mismos esperamos la resurrección y la vida para siempre, no la muerte y la maldición”.
Más adelante recordó que “todos los bautizados estamos llamados a la santidad. Por eso en cada Misa, en comunión con toda la Iglesia universal, pedimos por todos: por la Iglesia Peregrina, que todavía camina aquí en la tierra; por la Iglesia Purgante, aquellos difuntos que no sabemos si ya gozan o no todavía de la Gloria de Dios, y la Iglesia Triunfal, la de todos los Santos, y ahí entramos en comunión con la Virgen, y toda la multitud de santos”.
También llamó a reflexionar sobre “la vida de los santos, personas humanas, simples y comunes, como cualquiera de nosotros, que han vivido conforme a las enseñanzas de Jesús y hoy gozan de su promesa: son felices porque tuvieron un corazón puro, fueron pacientes, sufrieron aflicciones, trabajaron por la paz y la justicia. Nosotros también estamos llamados a cumplir con estas virtudes y condiciones. Probablemente sabemos del cumplimiento de nuestros abuelos, amigos, vecinos que hoy, seguramente, gozan de la presencia de Dios. Así también nosotros podemos.”
“En definitiva, hoy queremos celebrar la hermosura, la misericordia, la paz, el bien, el orden. Pidamos a todos los santos conocidos y no tan conocidos para que nos ayuden a imitarlos y así poder también nosotros ser parte de esa multitud que goza de la Felicidad Eterna”, concluyó.

Santa Catalina Labouré

Santa Catalina Labouré nació en Fain-les-Moutiers, situada en Borgoña,

cerca de Montbard, Francia, el 2 de mayo de 1806, en el seno de un humilde hogar rural. Para ingresar como religiosa en el convento de las hermanas de la Caridad debió vencer la resistencia de su padre, que tenía otros planes para ella.

El 18 de julio de 1830 se le aparece la Virgen Santísima por primera vez en el convento de la Rue de Bac (París), para hacerle entrega de una medalla con la imagen que deseaba difundir por el mundo. A través de la misma se obraron numerosísimos milagros, lo que llevó a incrementar rápidamente su difusión y a que se le impusiera el nombre de Medalla Milagrosa.

Catalina falleció el 31 de diciembre de 1876 y fue canonizada el 27 de julio de 1947. Hoy miles de peregrinos acuden al convento para admirar su cuerpo incorrupto depositado en un bello relicario de cristal en la capilla de las apariciones.

Santa Catalina estuvo enterraba en una fosa del Convento de Reuilly hasta el 22 de marzo de 1933, fecha en que su cuerpo fue exhumado en presencia del Cardenal Verdier, comprobándose que se hallaba en perfecto estado de conservación. Dos meses después, el 28 de mayo el Papa Pío XI la proclamó beata y el 27 de julio de 1947 S.S. Pío XII la elevó a la categoría de Santa.

Su fiesta se celebra el 28 de noviembre.

Extraido de: http://www.cruzadadelrosario.org.ar/mariana/milagrosa/stacatalina.htm

sábado, 31 de octubre de 2009

Solemnidad de todos los Santos

La Sagrada Biblia llama "Santo" a aquello que está consagrado a Dios. La Iglesia Católica ha llamado "santos" a aquellos que se han dedicado a tratar de que su propia vida le sea lo más agradable posible a Nuestro Señor.
Hay unos que han sido "canonizados", o sea declarados oficialmente santos por el Sumo Pontífice, porque por su intercesión se han conseguido admirables milagros, y porque después de haber examinado minuciosamente sus escritos y de haber hecho una cuidadosa investigación e interrogatorio a los testigos que lo acompañaron en su vida, se ha llegado a la conclusión de que practicaron las virtudes en grado heroico.
Los santos "canonizados" oficialmente por la Iglesia Católica son varios millares. Pero existe una inmensa cantidad de santos no canonizados, pero que ya están gozando de Dios en el cielo. A ellos especialmente está dedicada esta fiesta de hoy.
La Santa Biblia afirma que al Cordero de Dios lo sigue una multitud incontable.
Señor Jesús: que cada uno de nosotros logremos formar también parte un día en el cielo para siempre del número de tus santos, de los que te alabaremos y te amaremos por los siglos de los siglos. Amén.
Esta es la voluntad de Dios: Que lleguemos a la santidad.

San Quintin

También conocido como Quintinus (m. 287 AC). Según la tradición, fue un mártir romano y santo católico. No se conocen muchos detalles acerca de su vida; se afirma que era el hijo de un senador romano llamado Zeno y que fue martirizado en Galia a donde viajó como misionero en compañía de San Luciano de Beauvais.

Quintín se estableció en Amiens y realizó muchos milagros allí. Debido a sus actividades como predicador, fue detenido por el prefecto romano Rictiovarus, posteriormente fue torturado y finalmente conducido a una población llamada Augusta Veromanduorum (actualmente San Quintín). Allí permaneció en un calabozo en donde fue decapitado y arrojado al Río Somme.

Sus restos fueron recuperados por los cristianos y llevados a Laon.

Su fiesta se celebra el 31 de octubre y el Santo Patrón de los cerrajeros.

martes, 27 de octubre de 2009

Comienza el Mes Patronal

Se dio inicio al Mes Patronal de la Capilla Virgen de la Medalla Milagrosa con un Retiro con la prédica del P. Javier Margheim, en torno al Lema elegido para este año 2009: "María, que promovamos el amor entre los hermanos como lo hizo tu Hijo Jesús".
Comenzó haciendo una pequeña referencia histórica, según el Antiguo Testamento, del uso del término "hermano". Primero se hacía referencia a los parientes con algún grado de consaguinidad, luego los hebreos llamaron hermanos a quienes pertenecían a su pueblo, considerados hijos de Abraham.
Jesús amplía el concepto y lo universaliza al asegurar que todos somos hijos de un mismo Padre Dios, y lo confirma en la Cruz al entregarnos a su propia Madre para que no queden dudas de nuestra hermandad: "Mujer, aquí tienes a tu hijo. Luego dijo al discípulo: Aquí tienes a tu madre" (Jn 19, 26-27).
En torno a esto, el P. Javier reflexionó sobre las palabras del Santo Padre Benedicto XVI, que en su Encíclica "Deus caritas est", nos dice que la tendencia actual del hombre es el individualismo que lleva a la soledad.
En la Palabra de Dios, la oración y la Eucaristía encontramos la iluminación y la fuerza para perdonar, y junto con el Espíritu Santo, la fraternidad y caridad hacen posible una comunidad de hermanos, que en definitiva es la Iglesia.
Finalizada su predicación, comenzó la Adoración al Santísimo Sacramento, momento dedicado a la oración y meditación profunda, con la iluminación de la Palabra de Dios que recomendó, y que nosotros citamos a continuación para su lectura:
  • Primer libro de Samuel, capítulo 20: El Pacto de David y Jonatán;
  • Salmo 133: Canto a la unidad de los hermanos;
  • Mt 5, 21-48: Ley de la fraternidad y
  • 1Cor 12, 12-30: Sobre los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia.
Se culminó este retiro con la celebración de la Santa Misa.

domingo, 25 de octubre de 2009

Bautismos

En la celebración liturgica de hoy recibimos a dos nuevas miembros de la Iglesia: Belén y Candela fueron bautizadas.

Homilía del Domingo 25 de Octubre

En la homilía correspondiente al 30º Domingo durante el año, el P. Javier hizo referencia a dos tipos de cegueras.
El ciego físico, en la época de Jesús, era una persona excluida, un paria tirado a la vera del camino, que incluso en ocasiones molestaba. Así lo describe el Evangelio.
Los otros ciegos, los espirituales, aquellos que en el Evangelio querían hacer callar a Bartimeo. Los que no pueden o no quieren ver la realidad del hermano que sufre.
“Cuando el hombre ciego escucha que Jesús pasa frente a él no duda en gritar «¡Señor, ten piedad de mí!», y vuelve a insistir «¡Señor, ten piedad de mí!». Es el clamor de aquel que no ve, que está ciego no sólo físicamente, sino también en el corazón, porque todas las cosas en la vida le salen mal; tiene una cruz muy pesada; parece que lucha y no consigue los frutos. Esos son los ciegos. Y claman y piden a Dios: ¡Señor, ten piedad de mí! Y bastó un sólo gesto de Jesús: «Tu fe te ha salvado». ¡Que hermoso eso! Una persona que estaba ciega y el primer rostro que vio es el de Jesús”.
Y agregó, “En cuantas circunstancias de nuestras vidas puede ser lo mismo, que estamos en la oscuridad, que no vemos… y lo primero que vemos es el rostro de Dios”.
Después se refirió a los otros ciegos, aquellos que no quieren ver la realidad del que sufre, porque molestan, estorban, “porque tal vez interpelan mi fragilidad, por eso los tapo”.
“Muchas veces cerramos lo ojos por miedo. Miedo al no compromiso, al no meterme. Y esto se ha visto últimamente en las autoridades que no quieren ver la pobreza; la pobreza molesta, da miedo. Lo mismo nosotros. Cuántas veces hemos visto a otras personas que conviven en nuestra vida y hemos dado vuelta la cara para no verlos. Ahí somos ciegos. Somos como esa gente que estaba allí por donde pasaba Jesús. Los queremos callar, los echamos, porque molestan”.
“Basta un solo gesto de Jesús para que todos se curen: «¡Llámenlo!». Ese gesto es la Gracia de Dios que actúa desde afuera y que convierte el corazón de la gente. También nos pasa a nosotros, cuando Jesús tiene esa actitud, también cambiamos y ¡Bendito sea!, porque solos no podemos.”
Finalizó con una recomendación: “Cuando nos encontremos en esas situaciones en que despreciamos al prójimo, decir como decía el ciego «¡Señor, ten piedad por que no veo!» al hermano que sufre, la pobreza del otro. «¡Señor, ten piedad por que yo también soy ciego!»