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¡Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

sábado, 1 de agosto de 2009

San Alfonso de Ligorio

Alfonso significa: "listo para el combate".

Nació cerca de Nápoles el 27 de septiembre de 1696. Sus padres fueron Don José, Marqués de Ligorio y Capitán de la Armada naval, y Doña Ana Cabalieri.
Nuestro santo fue el primogénito de siete hermanos, cuatro varones y tres niñas. Siendo aún niño fue visitado por San Francisco Jerónimo el cual lo bendijo y anunció: "Este chiquitín vivirá 90 años, será obispo y hará mucho bien".
A los 16 años, caso excepcional obtiene el grado de doctor en ambos derechos, civil y canónico, con notas sobresalientes en todos sus estudios.
A los 30 años de edad logra ser ordenado sacerdote. Desde entonces se dedica trabajar con las gentes de los barrios más pobres de Nápoles y de otras ciudades. Reúne a los niños y a la gente humilde, al aire libre y les enseña catecismo.
Su padre que gozaba oyendo sus discursos de abogado, ahora no quiere ir a escuchar sus sencillos sermones sacerdotales. Pero un día entra por curiosidad a escucharle una de sus pláticas, y sin poderse contener exclama emocionado: "Este hijo mío me ha hecho conocer a Dios". Y esto lo repetirá después muchas veces.
El 9 de noviembre de 1752, fundó la Congregación del Santísimo Redentor (o Padres Redentoristas). Y a imitación de Jesús se dedicaron a recorrer ciudades, pueblos y campos predicando el evangelio. Su lema era el de Jesús: "Soy enviado para evangelizar a los pobres".
Durante 30 años, con su equipo de misioneros, recorre campos, pueblos, ciudades, provincias, permaneciendo en cada sitio 10 o 15 días predicando, para que no quedara ningún grupo sin ser instruido y atendido espiritualmente.
La gente al ver su gran espíritu de sacrificio, corría a su confesionario a pedirle perdón de sus pecados. Solía decir que el predicador siembra y el confesor recoge la cosecha.
Al morir deja 111 libros y opúsculos impresos y 2 mil manuscritos. Durante su vida vio 402 ediciones de sus obras.
Su obra ha sido traducida a 70 lenguas, y ya en vida llegó a ver más de 40 traducciones de sus escritos.
Para su libro más famoso, Las Glorias de María, empezó San Alfonso a recoger materiales cuando tenía 38 años de edad, y terminó de escribirlo a los 54 años, en 1750. Su redacción le gastó 16 años.
San Alfonso muere el 1 de agosto de 1787, (Tenía 90 años).
El Papa Gregorio XVI lo declara Santo en 1839. El Papa Pío IX lo declara Doctor de la Iglesia en 1875.

Para un devoto de la Virgen ninguna lectura más provechosa que Las Glorias de María de San Alfonso.

No hay gente débil y gente fuerte en lo espiritual, sino gente que no reza y gente que sí sabe rezar. (San Alfonso)

Fuente: churchforum.org

viernes, 31 de julio de 2009

San Ignacio de Loyola

"Ad Majorem Dei Gloriam"
"Para mayor gloria de Dios"

(lema de San Ignacio)

Nació el año 1491 en Loyola, en las provincias vascongadas; su vida transcurrió primero entre la corte real y la milicia; luego se convirtió y estudió teología en París, donde se le juntaron los primeros compañeros con los que había de fundar más tarde, en Roma, la Compañía de Jesús. Ejerció un fecundo apostolado con sus escritos y con la formación de discípulos, que habían de trabajar intensamente por la reforma de la Iglesia. Murió en Roma el año 1556. Liturgia de las Horas

La Compañía de Jesús
Ignacio y sus compañeros decidieron formar una congregación religiosa para perpetuar su obra. A los votos de pobreza y castidad debía añadirse el de obediencia para imitar más de cerca al Hijo de Dios, que se hizo obediente hasta la muerte. Además, había que nombrar a un superior general a quien todos obedecerían, el cual ejercería el cargo de por vida y con autoridad absoluta, sujeto en todo a la Santa Sede. A los tres votos arriba mencionados, se agregaría el de ir a trabajar por el bien de las almas adondequiera que el Papa lo ordenase. La obligación de cantar en común el oficio divino no existiría en la nueva orden, "para que eso no distraiga de las obras de caridad a las que nos hemos consagrado". No por eso descuidaban la oración que debía tomar al menos una hora diaria.

Los Ejercicios Espirituales
El fin específico de los Ejercicios es llevar al hombre a un estado de serenidad y despego de las cosas pasajeras para que pueda elegir "sin dejarse llevar del placer o la repugnancia, ya sea acerca del curso general de su vida, ya acerca de un asunto particular. Así, el principio que guía la elección es únicamente la consideración de lo que más conduce a la gloria de Dios y a la perfección del alma".
Como lo dice Pío XI, el método ignaciano de oración "guía al hombre por el camino de la propia abnegación y del dominio de los malos hábitos a las más altas cumbres de la contemplación y el amor divino".
Los Ejercicios Espirituales son el instrumento del que ha servido El Señor para comunicar su Espíritu a innumerables personas y llevarlas a la santidad.

La corona de las virtudes de San Ignacio era su gran amor a Dios. Con frecuencia repetía estas palabras, que son el lema de su orden: "A la mayor gloria de Dios". A ese fin refería el santo todas sus acciones y toda la actividad de la Compañía de Jesús. También decía frecuentemente: "Señor, ¿qué puedo desear fuera de Ti?" Quien ama verdaderamente no está nunca ocioso. San Ignacio ponía su felicidad en trabajar por Dios y sufrir por su causa. Tal vez se ha exagerado algunas veces el "espíritu militar" de Ignacio y de la Compañía de Jesús y se ha olvidado la simpatía y el don de amistad del santo por admirar su energía y espíritu de empresa.
Durante los quince años que duró el gobierno de San Ignacio, la orden aumentó de diez a mil miembros y se extendió en nueve países europeos, en la India y el Brasil. Como en esos quince años el santo había estado enfermo quince veces, nadie se alarmó cuando enfermó una vez más. Murió súbitamente el 31 de julio de 1556, sin haber tenido siquiera tiempo de recibir los últimos sacramentos.
Fue canonizado en 1622, y Pío XI le proclamó patrono de los ejercicios espirituales y retiros.
Fuente: www.corazones.org

jueves, 30 de julio de 2009

San Pedro Crisólogo

Crisólogo significa: "el que habla muy bien".

Este santo ha sido uno de los oradores más famosos de la Iglesia Católica. Nació en Imola (Italia) y fue ordenado por Cornelio obispo de esa ciudad.
Pedro gozó de la amistad del emperador Valentiniano y de la madre de este, Plácida, y por recomendación de ellos los dos, fue nombrado Arzobispo de Ravena (la ciudad donde vivía el emperador). También gozó de la amistad del Papa San León Magno.
A la gente le agradaban mucho sus sermones (y por eso le pusieron el sobrenombre de crisólogo, o sea: el que habla muy bien). Su modo de hablar era conciso, sencillo y práctico. Sabía explicar muy claramente las principales verdades de la fe. A ratos se entusiasmaba tanto mientras predicaba, que la misma emoción le impedía seguir hablando, y el público se contagiaba de su entusiasmo y empezaban muchos a llorar. En los dos meses más calurosos del verano dejaba de predicar y explicaba así jocosamente a sus oyentes el porqué de esta determinación: "en este tiempo de calores tan bochornosos no les predico, porque ustedes se apretujan mucho para escucharme y con estas temperaturas tan altas llegan los ahogos y trastornos, y después le echan toda la culpa de ello a mis sermones". La gente se admiraba de que en predicaciones bastante breves, era capaz de resumir las doctrinas más importantes de la fe. Se conservan de él, 176 sermones, muy bien preparados y cuidadosamente redactados. Por su gran sabiduría al predicar y escribir, fue nombrado Doctor de la Iglesia, por el Papa Benedicto XIII.
Recomendaba mucho la comunión frecuente y exhortaba a sus oyentes a convertir la Sagrada Eucaristía en su alimento de todas las semanas.
Murió el 30 de julio del año 451.
Quiera nuestro buen Dios concedernos que muchos predicadores y catequistas de nuestro tiempo merezcan también el apelativo de Crisólogos: los que hablan muy bien.

Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica. (Lc, 8, 21)
Fuente: churchforum.org

miércoles, 29 de julio de 2009

Santa Marta: Patrona de las amas de casa

Marta significa: "señora; jefe de hogar". Es la Santa Patrona de las cocineras, sirvientas, amas de casa, hoteleros, casas de huéspedes, administradores de hospitales, escultores, pintores, lavanderas, de las hermanas de la caridad, moribundos, del hogar.

En Betania, un pueblecito cercano a Jerusalén, vivía una familia de la cual dice el Evangelio un elegio hermosísimo: "Jesús amaba a Marta, a María y a su hermano Lázaro". Difícil encontrar un detalle más simpático acerca de alguna familia: eran muy amados por Jesús.
Famosa se ha hecho la escena que sucedió un día en que Jesús llegó a Betania con sus 12 apóstoles y las santas mujeres (mamás de algunos apóstoles, etc). Marta corría de allá para acá preparando los alimentos, arreglando las habitaciones, llevando refrescos para los sedientos viajeros. Jesús como siempre, aprovechando aquellos instantes de descanso, se dedicó a dar sabias instrucciones a sus discípulos. Oír a Cristo es lo más hermoso que pueda existir. El estaba sentado en un sillón y los demás, atentísimos, sentados en el suelo escuchando. Y allí, en medio de todos ellos, sentada también en el suelo estaba María, la hermana de Marta, extasiada,oyendo tan formidables enseñanzas.
De pronto Marta se detiene un poco en sus faenas y acercándose a Jesús le dice con toda confianza: "Señor, ¿cómo te parece que mi hermana me haya dejado a mí sola con todo el oficio de la casa? Por qué no le dices que me ayude un poco en esta tarea?".
Y Jesús con una suave sonrisa y tono bondadoso le responde: "Marta, Marta, te afanas y te preocupas por muchas cosas. Sólo una cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, la que no le será quitada". Marta entendió la lección y arremangándose el delantal, se sentó también allí en el suelo para escuchar las divinas instrucciones del Salvador. Ahora sabía que todos los afanes materiales no valen tanto como escuchar las enseñanzas que vienen del cielo y aprender a conseguir la eterna salvación.

Narra San Juan en el capítulo 11 "Sucedió que un día Lázaro se enfermó, se agravó y empezó a dar señales muy graves de que se iba a morir. Y Jesús estaba lejos. Las dos hermanas le enviaron un empleado con este sencillo mensaje: Señor aquel que tú amas, está enfermo. Que bello modo de comunicarle la noticia. Sabemos que lo amas, y si lo amas lo vas a ayudar.
Pero Jesús (que estaba al otro lado del Jordán) no se movió de donde estaba. Un nuevo mensajero y Jesús no viene. A los apóstoles les dice: "Esta enfermedad será para gloria de Dios". Y luego les añade: "Lázaro nuestro amigo ha muerto. Y me alegro de que esto haya sucedido sin que yo hubiera estado allí, proque ahora váis a creer".
Jesús le dice: "Tu hermano resucitará".
Marta le contesta: Ya sé que resucitará el último día en la resurrección de los muertos.
Jesús añadió: Yo soy la resurreción y la vida. Todo el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá ¿Crees esto?
Marta respondió: Sí Señor; yo creo que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.
Y fue al sepulcro que era una cueva con una piedra en la entrada. Dijo Jesús: "Quiten la piedra".Le responde Marta: "Señor ya huele mal porque hace cuatro días que está enterrado". Le dice Jesús "¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?". Quitaron la piedra y Jesús dijo en voz alta: "Lázaro ven afuera". Y el muerto salió, llevando el suadrio y las vendas de sus manos.

Santa Marta bendita, no dejes de rogar a Jesús por tantos Lázaros muertos que tenemos en nuestras familias. Son los que viven en pecado mortal. Que Cristo el Salvador venga a nuestros hogares y resucite a los que están muertos por el pecado y los libre de la muerte eterna, por medio de una verdadera conversión.

Dijo Jesús: si crees verás la gloria de Dios.
Fuente: churchforum.org

A todas las mujeres, santas amas de casa...

¡FELIZ DÍA..!

domingo, 26 de julio de 2009

Homilía del Domingo 19 de Julio

El P. Javier comenzó hoy su prédica explicando que desde este domingo 17º, y por cinco domingos, la Iglesia interrumpe la Lectura del Evangelio de San Marcos, dada su escasa extensión, y se lee el capítulo 6 de San Juan. "Juan -dijo- es bastante complicado de entender porque usa muchos signos y símbolos, haciendo un constante paralelismo con el Antiguo Testamento. En el Evangelio de hoy, Juan dice que Jesús cruzó el mar, fue al desierto, una muchedumbre lo seguía y les dió de comer. Esto es exactamente lo que hizo Moisés con el pueblo de Israel, mostrando así que Jesús es el nuevo Moisés, el Salvador de su pueblo."
Dicho esto, procuró hacer reflexionar a la asamblea respecto del milagro que Jesús hiciera dándole de comer a cinco mil personas con cinco panes y dos pescados. Fundamentalmente remarcó la necesidad de ir más allá del milagro en sí, en tratar de comprender lo que es capáz de hacer Dios cuando compartimos lo mucho o poco que tenemos con nuestros hermanos.
"Juan resalta otro hecho importante: Jesús hizo sentar a la gente, tomó los panes, dió Gracias, los partió y los dió. Esto es lo que luego haría con sus discípulos en la Última Cena instituyendo la Eucaristía. Pero para hacer ésto, Jesús necesitó de la generosidad de alguien, que diera de lo único que tenía: cinco panes y dos pescados, y después Él se encargó de alimentar a todo el pueblo." Aquí el Padre se preguntó: "Si con cinco panes Jesús pudo alimentar a cinco mil hombres ¿a cuántos podría asistir si cada uno de nosotros aportara algo de lo que poseemos?. Demos con generosidad y Dios se encargará de distribuirlo como mejor convenga."
Para finalizar remarcó con énfasis "Lo que se comparte, siempre sobra". Y haciéndose eco de la preocupación de uno de los fieles respecto de la necesidad de mucha gente del barrio, propuso que "cada segundo domingo de mes llenemos una canasta con alimentos para luego ser distribuidos entre los más necesitados del barrio, porque -volvió a insistir- lo que se comparte, siempre sobra. Que así sea."

Bautismo: el compromiso de ser Padrinos

En el Bautismo a una nueva integrante de nuestra Iglesia celebrado hoy en la Santa Misa, el P. Javier recordó, lo que muy a menudo olvidamos quienes hemos asumido ante Dios y la comunidad, el compromiso de ser padrinos.
"Tres son las tareas a las que hoy se comprometen: -dijo- primero, rezar mucho por su ahijada; segundo, participar de los sacramentos, es una buena oportunidad para reavivar esta práctica, porque la fe se transmite, más que con las palabras, con el testimonio, y tercero, si por voluntad de Dios esta niña quedara sola, ustedes son quienes asumen la patria potestad, quienes deberán cuidarla, educarla y guiarla en esta vida."

Valentina, después de ser bautizada, participó junto a sus padres y toda la comunidad, de la oración del Padrenuestro. Al finalizar la Misa, el P. Javier la consagró a la Virgen María.

Oración por la Santificación de los Sacerdotes

Con motivo de la celebración del Año Sacerdotal, que va desde el 19/06/2009 al 11/06/2010, la Arquidiócesis de Paraná ha recomendado rezar por nuestros sacerdotes la siguiente oración:

de Santa Teresita del Niño Jesús

Oh! Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra la obra divina de salvar a las almas, protege a tus sacerdotes (especialmente a .........) en el refugio de tu Sagrado Corazón.
Guarda sin manchas sus Manos Consagradas, que a diario tocan tu Sagrado Cuerpo, y conserva puros sus labios teñidos con tu Preciosa Sangre.
Haz que se preserven puros sus corazones, marcados con el sello sublime del Sacerdocio, y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.
Aumenta el número de tus apóstoles, y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro.
Bendice sus trabajos y fatigas, y que como fruto de su apostolado obtengan la salvación de muchas almas que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo. Amén.

En la Capilla "Virgen de la Medalla Milagrosa" oramos por:
Ordenados Sacerdotes el 24/04/1999: Carlos Alberto BENAVIDEZ; Jorge José Lorenzo BONÍN; Diego Ariel RAUSCH; Gabriel Marcelo VIOLA (En Roma); Leonardo Isidoro YACOB.
Ordenados Sacerdotes el 20/05/2000: Juan José Carlos BADANO; José Francisco DUMOULIN; Miguel Ángel GUARASCIO; Gustavo HORISBERGER; Alfredo Luis Marcelo NICOLA y Rodrigo Alejandro Alberto ZABALA.

Santa Ana y San Joaquín

Joaquín y Ana son los nombres que una tradición, que arranca del siglo II, atribuye a los padres de la Virgen María. Son dos nombres llenos de grandeza a los ojos de Dios, grandeza que se esconde en la sencillez y la humildad.
Ellos se acercaban al ocaso de la vida sin descendencia pero la tardanza no ahogaba los anhelos de Joaquín y Ana. Ellos seguían rezando con esperanza. Las oraciones de Ana fueron escuchadas. Un ángel -según algunos el mismo de la Anunciación- se aparece a Ana en la Puerta Dorada del templo y le profetiza el nacimiento de una Niña que se llamará Maria y será la predilecta del Señor.
En el seno estéril de Ana germinó la plenitud de la gracia. En sus entrañas se realizó el sublime misterio de la Concepción Inmaculada de Maria "prodigio de prodigios y abismo de milagros", dice el Damascebo. "Santa tierra estéril, que al cabo produjo, toda la abundancia, que sustenta el mundo", según se expresa Miguel de Cervantes en "La Gitanilla" .
Todos los antiguos anhelos se habían condensado en Joaquín y Ana, en ellos se iban a cumplir las promesas. Fueron los padres dichosos de la niña Maria, que Dios luego la haría su Madre y nuestra Madre.
El culto a Santa Ana es muy antiguo y anterior al de San Joaquín. En Jerusalén está la iglesia de Santa Ana, cerca del templo. Allí vivían, según la tradición, Joaquín y Ana. Y, según la opinión de muchos Padres, ahí nació la Aurora de nuestra salvación, la Virgen Maria.

A todos nuestros amados abuelos el más caluroso abrazo en su día, y una plegaria a Dios Nuestro Señor para que sepamos reconocer en ellos fuente de sabiduría y no olvidemos nunca el respeto que debemos a nuestros mayores.

sábado, 25 de julio de 2009

CATEQUESIS: Tiempo de Cuaresma (6º entrega)

La Cuaresma es el Tiempo Litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo de arrepentimiento de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
La Cuaresma (cuarenta días) comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo. A lo largo de este tiempo hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y el estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.
El color litúrgico es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión; de penitencia; de conversión espiritual; tiempo de preparación al Misterio Pascual.
La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. Cuarenta días del diluvio, cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, cuarenta días de Moisés y Elías en la montaña, cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública.
Esta práctica data del Siglo IV, conservada con bastante rigor, sobre todo en las Iglesias de oriente. La práctica del ayuno y de la abstinencia ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe conservarse un espíritu de penitencia y de conversión.

Miércoles de Ceniza

Con la imposición de las cenizas, se inicia una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.
Este día se caracteriza por el mensaje bíblico: "matanoeiete", es decir "Convertíos". Invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.
La conversión es un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad.
Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

Santiago Apóstol

Jacobo (llamado Santiago el Mayor o Santiago el de Zebedeo († 44), para distinguir del otro apóstol llamado Jacobo, Santiago el de Alfeo o Santiago el Menor), apóstol de Jesús de Nazaret, nacido en Betsaida (Galilea) y muerto en Jerusalén, en el siglo I.
Hijo de Zebedeo y Salomé. Era el hermano mayor de Juan. Su maestro Jesús les puso el sobrenombre de «hermanos boanergués» («hijos del trueno»). Su nombre en hebreo es Jacob (יעקב), pero con el tiempo se ha ido deformando. En latín se le conoce como Sanctus Iacobus, que fue evolucionando a Yaco, Yague e Yago, otra variante del nombre. Al ser el grito de batalla de los cristianos durante la Reconquista, ¡Sant Yago!, ¡Sant Yago!, se popularizó como una sola palabra, pasando a ser su nombre por derecho propio.
Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesaret junto a su hermano. Tuvo un papel especial en el desarrollo del milagro de la hija de Jairo (Marcos 5, 21-43) y fue uno de los discípulos más apreciados por Jesucristo, de tal manera que estuvo presente en dos de los momentos más importantes de su ministerio -la Transfiguración en el monte Tabor (Lucas, 9) y la oración en el Huerto de los Olivos- junto a Simón Pedro y a su hermano Juan.
Según la leyenda, tras el Pentecostés (hacia 33 d. C.), cuando los apóstoles son enviados a la predicación, Santiago habría cruzado el mar Mediterráneo y desembarcado para predicar el Evangelio en la Hispania (actuales España y Portugal). Según unos relatos, su prédica habría comenzado en la Gallaecia, a la que habría llegado tras pasar las Columnas de Hércules, bordeado la Bética y la deshabitada costa de Portugal; otras tradiciones afirman su llegada a Tarraco y su viaje por el valle del Ebro, hasta entroncar con la vía romana que recorría las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y terminaba en la actual La Coruña. Esta tradición hace de Santiago el santo patrón protector de España.
Fuera de los Evangelios, sólo aparece nombrado en los Hechos de los Apóstoles (Hc 12, 2), cuando, tras una prédica, es martirizado en Jerusalén (es uno de los primeros mártires cristianos) hacia el año 44, degollado por orden de Herodes Agripa I, rey de Judea. Según estos relatos, cuando María ve cerca su muerte, recibe la visita de Jesucristo resucitado. Ella le pide estar rodeada por los apóstoles en el día de su muerte, pero todos ellos están dispersos por el mundo. Jesucristo le concede su deseo y permite que sea la misma María, por medio de aparición milagrosa, quien avise a sus discípulos. La aparición de María a Santiago se habría producido sobre un pilar en Caesaraugusta (actual Zaragoza), columna que se sigue venerando en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, en la capital aragonesa.
Santiago habría hecho el viaje de vuelta hasta Jerusalén para encontrar a la Virgen antes de su dormición, y habría sido muerto por Herodes Agripa en el martirio.
Foto: Altar Mayor con la imagen de Santiago Peregrino en la Catedral de Santiago de Compostela, bajo el que se encuentra la tumba del Apóstol.

viernes, 24 de julio de 2009

San Francisco Solano

Francisco Solano, llamado "el Taumaturgo del nuevo mundo", por la cantidad de prodigios y milagros que obtuvo en Sudamérica, nació en 1549, en Montilla, Andalucía, España.
Francisco estudió con los Jesuitas, pero entró a la comunidad Franciscana.
En 1576 fue ordenado sacerdote.
El rey Felipe II pidió a los franciscanos que enviaran misioneros a Sudamérica. Finalmente y para alegría suya, Francisco fue el elegido para la misión de extender la religión en estas tierras.
Fray Francisco Solano recorrió el continente americano durante 20 años predicando, especialmente a los indios. Pero su viaje más largo fue el que tuvo que hacer a pie, con incontables peligros y sufrimientos, desde Lima hasta Tucumán (Argentina) y hasta las pampas y el Chaco Paraguayo. Más de 3,000 kilómetros y sin ninguna comodidad. Sólo confiando en Dios y movido por el deseo de salvar almas.
Estando el santo predicando en La Rioja (Argentina) llegó la voz de que se acercaban millares de indios salvajes a atacar la población. El peligro era sumamente grande, todos se dispusieron a la defensa, pero Fray Francisco salió con su crucifijo en la mano y se colocó frente a los guerreros atacantes y de tal manera les habló (logrando que lo entendieran muy bien en su propio idioma) que los indígenas desistieron del ataque y poco después aceptaron ser evangelizados y bautizados en la religión católica.
San Francisco Solano misionó por más de 14 años por el Chaco Paraguayo, por Uruguay, el Río de la Plata, Santa Fe y Córdoba de Argentina, siempre a pie, convirtiendo innumerables indígenas y también muchísimos colonos españoles. Su paso por cada ciudad o campo, era un renacer del fervor religioso.
En 1604, Solano volvió a Lima, ciudad donde pasaría los últimos años de su vida. A pesar de su precario estado de salud, continuaba haciendo grandes penitencias y pasaba noches enteras en oración.
En octubre de 1605, Solano pasó a la enfermería del convento. Postrado y gravemente enfermo del estómago, apenas si podía salir a predicar y a visitar a los enfermos.
Finalmente murió el 14 de junio de 1610, día de San Buenaventura, de quien era ferviente devoto. Murió a las once y tres cuartos de la mañana. Ese mismo día y a la misma hora se produjo un extraño toque de campanas en el convento de Loreto.
Tan sólo 15 días después de su muerte, se abrió su proceso de canonización. Las gestiones comenzaron en Lima, donde hubo 500 testigos, y después continuaron en otras ciudades del Perú, en el Tucumán y en España. San Francisco Solano fue canonizado el 27 de diciembre de 1726.
Fuente: Arzobispado de Lima

miércoles, 22 de julio de 2009

¿SABES CUAL ES EL VALOR DE UNA MISA?

Historias de vida

Hace muchos años, en la ciudad de Luxemburgo, un capitán de la guardia forestal se entretenía en una animada conversación con un carnicero cuando una señora ya mayor entró a la carnicería. Ella le explicó al carnicero que necesitaba un pedazo de carne, pero que no tenía dinero para pagarlo. Mientras tanto, el capitán encontró la conversación entre los dos muy entretenida, "Un pedazo de carne, pero cuánto me va a pagar por eso?" preguntó el carnicero. La señora le respondió, "Perdóneme, no tengo nada de dinero, pero iré a Misa por usted y rezaré por sus intenciones". El carnicero y el capitán eran buenos hombres pero indiferentes a la religión y se empezaron a burlar de la respuesta de la mujer. "Está bien" dijo el carnicero, "entonces usted va a ir a Misa por mí, y cuando regrese le daré tanta carne como pese la Misa". La mujer se fue a misa y regresó. Cuando el carnicero la vio viniendo tomó un pedazo de papel y anotó la frase "Ella fue a Misa por ti", y lo puso en unos de los platos de la balanza, y en el otro plato colocó un pequeño hueso. Nada sucedió e inmediatamente cambió el hueso por un pedazo de carne. El pedazo de papel pesó más. Los dos hombres comenzaron a avergonzarse de lo sucedido, pero continuaron. Colocaron un gran pedazo de carne..., pero el papel siguió pesando más. Entrando en desesperación, el carnicero revisó la balanza, pero todo estaba en perfecto estado. "Que es lo que quiere buena mujer, es necesario que le de una pierna entera de cerdo", preguntó. Mientras hablaba, colocó una pierna entera de carne de cerdo en la balanza pero el papel seguía pesando más... Fue tal la impresión que se llevó el carnicero que se convirtió en ese mismo instante y le prometió a la mujer que todos los días le daría carne sin costo alguno. El capitán dejó la carnicería completamente transformado y se convirtió en un fiel asistente a Misas todos los días. Dos de sus hijos se convertirían más tarde en sacerdotes, uno de ellos jesuita y el otro del Sagrado Corazón. El capitán los educó de acuerdo a su propia experiencia de fe. Luego advirtió a sus dos hijos que "deberán celebrar Misa todos los días correctamente y que nunca deberán dejar el sacrificio de la Misa por algo personal".
El padre Stanislao, quien fue el que me contó todos los hechos, acabó diciéndome: "Yo soy el sacerdote del Sagrado Corazón, y el capitán era mi padre".

Santa María Magdalena

El nombre de María Magdalena se deriva de Magdala, una población situada sobre la orilla occidental del mar de Galilea, cerca de Tiberíades, en la que el Señor encontró por primera vez a aquella mujer. San Lucas hace notar que era una pecadora (aunque no afirma que haya sido una prostituta, como se supone comúnmente). Cristo cenaba en casa de un fariseo donde la pecadora se presentó y al momento se arrojó al suelo frente al Señor, se echó a llorar y le enjugó los pies con sus cabellos. Después le ungió el perfume que llevaba en un vaso de alabastro. El fariseo interpretó el silencio de Cristo como una especie de aprobación del pecado y murmuró en su corazón. Jesús le recriminó por sus pensamientos. Le preguntó en forma de parábola cuál de dos deudores debe mayor agradecimiento a su acreedor: aquél a quién se perdona una deuda mayor, o al que se perdona una suma menor.
También se recuerda a María Magdalena por otros episodios. En la hora más oscura de la vida de Cristo, María Magdalena contemplaba la cruz a cierta distancia. Acompañada por "la otra María", descubrió que alguien había apartado la pesada piedra del sepulcro del Señor. Fue ella la primera persona que vio, saludó y reconoció a Cristo resucitado. María Magdalena, la contemplativa, fue el primer testigo de la resurrección del Señor, sin la cual vana es nuestra esperanza. El Hijo de Dios quiso manifestar la gloria de su resurrección a aquella mujer manchada por el pecado y santificada por la penitencia. La tradición oriental afirma que después de Pentecostés, fue a vivir a Efeso con la Virgen María y San Juan y que murió ahí. Pero, según la tradición francesa adoptada por el Martirologio Romano y muy difundida en occidente, María Magdalena fue con Lázaro y Marta a evangelizar la Provenza y pasó los treinta años de su vida en los Alpes Marítimos, en la caverna de la Sainte Baume. Poco antes de su muerte fue trasladada milagrosamente a la capilla de San Maximino, donde recibió los últimos sacramentos y fue enterrada por el santo.
Fuente: www.aciprensa.com/santos

lunes, 20 de julio de 2009

Dia Internacional del Amigo

El Día Internacional del Amigo es una celebración ecuménica, que nació de la inquietud de un pensador argentino, el Dr. Enrique E. Febbraro, que sentía que era necesario una celebración de las virtudes más altas del ser humano.
El objetivo concreto era llegar a la luna, y muchas personas tomaron conciencia de que la unión con sus semejantes los ayudaría a lograr más rápidamente el objetivo, ya que esta conquista había acaparado la atención y el interés de todos los seres humanos.
Este trabajo de los hombres unidos para conseguir la meta deseada, fue la fuente inspiradora de una persona que se encontraba en algún rincón del mundo, más precisamente en un lugar llamado Lomas de Zamora, en la República Argentina: Enrique Febbraro, Doctor en Odontología, Profesor de Historia y Ética, no quiso dejar de honrar este esfuerzo de la humanidad toda, ya que el hombre estaba construyendo una alianza sin fronteras y comenzaría a establecer vínculos de amistad entre todos los seres de la tierra.
Para concretar su homenaje, solicitó la colaboración de algunos amigos y personas cercanas a su pensamiento, y formó un equipo que trabajó durante un año sobre esta idea, bajo un concepto innovador: "Mi amigo es mi maestro, mi discípulo y mi condiscípulo. Él me enseña, yo le enseño. Ambos aprendemos y juntos vamos recorriendo el camino de la vida, creciendo. Sólo el que te ama te ayuda a crecer". Fue así que, como corolario de su tarea, instituyó el 20 de Julio de 1969 como el "Día Internacional del Amigo", en coincidencia con la llegada del hombre a la luna.

Nuestro reconocimiento y gratitud a todos los amigos que permanentemente nos animan y alientan.

¡Feliz Día, Amigos..!

domingo, 19 de julio de 2009

Homilía del Domingo 19 de Julio

"Solamente la antífona del Salmo sería suficiente para la homilía de hoy: `El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar´", comenzó diciendo el P. Ricardo en su homilía dominical, la que se centró, fundamentalmente, en las preocupaciones del mundo por las cuestiones económicas, políticas, etc.
"Un tiempo atrás era común escuchar a la gente decir `creo en Dios pero no en la Iglesia´, hoy, por el contrario, muchos afirman no creer en Dios sino en la religión. Participan de los ritos, los sacramentos, pero en la cotidianeidad todo es relativo: no existe compromiso con Dios, la Iglesia, el hermano. Cada quien se fabrica una religión a su conveniencia, conforme a los tiempos, a las necesidades. Dios se convierte en un autoservicio donde voy y pido lo que necesito... Dios me provee lo pedido y me voy, ya está..."
"Dios en nuestro Pastor, nada nos puede faltar. Confiando plenamente Él nos guiará para alcanzar todo lo que necesitamos para la vida", remarcó. Para finalizar, recordó que "todos, por el bautismo, somos pastores de nuestros hermanos. Los más adelantados en la vida espiritual tenemos la obligación de guiar a los miembros de la comunidad, para poder participar de la vida de la Iglesia como verdaderos miembros de este cuerpo místico".

viernes, 17 de julio de 2009

CATEQUESIS: Domingo: "Día del Señor" (5º entrega)

El Concilio Vaticano II afirma que la Iglesia "celebra todos los Domingos el Misterio Pascual en virtud de una tradición apostólica que se remonta al día mismo de la Resurrección de Cristo... A ese día se le llama, con razón, el Día del Señor o Domingo" (S.C. Nº106).
Desde sus orígenes, la Iglesia ha sido muy fiel a la práctica de celebrar el Domingo como el "Día del Señor". Es un día en que nos reunimos como hermanos para compartir la fe, la esperanza y, principalmente, la Pascua del Señor en la Eucaristía, cumbre y fuente de la vida cristiana.
Enseña el Concilio: "En efecto, este día los fieles deben reunirse para que, oyendo la Palabra de Dios y participando en la Eucaristía, se acuerden de la Pasión, de la Resurrección y de la Gloria del Señor Jesús, y den gracias a Dios que los ha regenerado por una viva esperanza por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos" (S.C. Nº106).
Monseñor Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) expresa muy bien el testimonio de un grupo de cristianos que son apresados por oficiales romanos durante la persecución del emperador Diocleciano. Ante la pregunta de por qué desobedecían al emperador, Emérito contestó: "Sin el Día del Señor, sin el Misterio del Señor, no podemos vivir". (Ver entrada "Sin el Domingo no podemos vivir")
Frente a la voluntad de los Césares se opone clara y determinantemente la conciencia cristiana. Es la expresión de un deber interior y, al mismo tiempo, una necesidad y un deseo. Orienta hacia lo que se ha convertido en algo tan importante que debe ser realizado, incluso, bajo el peligro de muerte.

Precepto Dominical

En la edad media, la Iglesia implanta el "Precepto Dominical". Desde entonces, el cristiano cumple oficialmente la ley de santificar el domingo acudiendo a la misa y absteniéndose de trabajos serviles.
Pero declarar obligatoria una cosa, por buena que sea, nunca ha sido la mejor manera de conseguir que se la aprecie. Incluso una fiesta dejaría de ser fiesta para quien se viera forzado tomar parte en ella.
En este caso se verifica y se comprueba claramente lo que la Primera Carta a Timoteo (1, 9-10) asegura: que la ley no se promulga para los buenos, sino para los rebeldes.
Efectivamente. Los buenos, los auténticos cristianos cumplían sin necesidad de ley. Y tampoco la necesitan después de implantada; porque, impulsados por el amor, van mucho más lejos que la letra de la ley y no sólo participan en la Eucaristía los domingos, sino todos los días que sus obligaciones se lo permiten.

jueves, 16 de julio de 2009

Nuestra Señora del Carmen

Carmen viene de Carmelo, un monte situado en la población marítima de Haifa en el norte de Israel, en la zona de Galilea. Precisamente, Karmel (Carmen) significa en hebreo "jardín" y en latín "poesía”.
La memoria de Elías se guardó siempre viva de modo particular en el Monte Carmelo, donde se eligió seguir al Dios de Israel. Según el relato, Primer libro de los Reyes, capítulo 18, el sacrificio de Elías, consumado por el fuego que descendió del cielo, mostró al pueblo que Yahvé era el verdadero Dios.

Foto: Imagen de Ntra. Sra. del Carmen de la Basílica de Nogoyá (E. Ríos)

Los Carmelitas y la devoción a la Virgen del Carmen se difunden por el mundo

La Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, es la Virgen del Carmen, es decir a la que desde tiempos remotos se venera en el Carmelo. Ella acompañó a los Carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo. A los Carmelitas se les conoce por su devoción a la Madre de Dios, ya que en ella ven el cumplimiento del ideal de Elías. Incluso se le llamó: "Los hermanos de Nuestra Señora del Monte Carmelo". En su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María, y tomaban el hábito en honor ella, como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a ella, y por ella, a Cristo.
La devoción a la Virgen del Carmen se propagó particularmente en los lugares donde los carmelitas se establecieron.


"También yo llevo sobre mi corazón, desde hace tanto tiempo, el Escapulario del Carmen! Por ello, pido a la Virgen del Carmen que nos ayude a todos los religiosos y las religiosas del Carmelo y a los piadosos fieles que la veneran filialmente, para crecer en su amor e irradiar en el mundo la presencia de esta Mujer del silencio y de la oración, invocada como Madre de la misericordia, Madre de la esperanza y de la gracia". Juan Pablo II

miércoles, 15 de julio de 2009

Catequesis en La Milagrosa Sur

Mientras que en todos los ámbitos se suspenden las actividades que involucren agrupamientos de personas en ambientes cerrados, el centro de catequesis "Sagrada Familia", ubicado en el sector sur del Barrio La Milagrosa, dependiente de nuestra Capilla, continúa desarrollando sus actividades ya que, tanto en tórridos veranos como en gélidos inviernos los encuentros de catequesis se hacen a la intemperie.
Como puede apreciarse en la secuencia fotográfica, no hay asientos ni mesas, cuadernos ni libros. La instrucción es mayormente oral, a través de cuentos, diálogos, preguntas y respuestas, mientras comparten un mate cocido con pan o un alfajor... todo así, en una gran ronda donde verdaderamente se hace presente Jesús en medio de ellos, impartiendo sus enseñanzas y multiplicando los panes.

Testimonio: "Me siento tan bien cada vez que puedo hacer esto. Me siento útil y me da mucha alegría..." Una catequista de 17 años.

lunes, 13 de julio de 2009

1835 - La Paz, querencia bendecida - 2009


El 13 de julio de 1835 el gobernador Pascual Echagüe decretó que en el lugar denominado Cabayú Cuatiá Grande se formara una villa con el nombre de La Paz, bajo la advocación de Nuestra Señora de La Paz, lo que fue autorizado por ley del 20 de junio de ese año:

La Honorable Comisión Permanente autorizada por la Sala de R. R. en sesión de 7 de Marzo del presente año, para deliberar sobre la formación de un Pueblo en el litoral del Rio Paraná, oido el informe del Gobierno ha acordado con valor y fuerza de Ley lo siguiente:
Art. 1° En el lugar denominado Cabayú Cuatia Grande, se formará un pueblo con el titulo de Villa.
Art. 2° Se le dará el nombre de «La Paz» bajo la advocacion de Nuestra Señora de este título.
Art. 3° Su área será de una legua cuadrada.
Art. 4° Se autoriza al Gobierno para que compre la propiedad de dicho terreno, previo el debido esclarecimiento.
Art. 5° Comuníquese al P. E. para su cumplimiento y efectos consiguientes.
Sala de Sesiones Paraná 20 de Julio de 1835.
JOSÉ SOLER. Celedonio J. Del Castillo.


Se cumplen hoy 174 años de la fundación de la ciudad de La Paz. ¡Oh! Virgen Santísima de La Paz, ruega por nuestro pueblo.

domingo, 12 de julio de 2009

A quien diga "No Puedo"

Pulsa sobre el enlace y vive ese maravilloso testimonio que debería ser modelo a imitar en cada momento de nuestras vidas, sobre todo cuando parece que el mundo se derrumba bajo nuestros pies.

Hacer click AQUÍ para ver el video

"Mi alma canta la grandeza del Señor, mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador." Lc 1, 47