Titulo

¡Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos!

domingo, 4 de abril de 2010

Sábado de Gloria

En la Noche más Gloriosa de todas las noches, la Capilla "Virgen de la Medalla Milagrosa" vivió su fiesta, plenamente.
Con la Celebración de la Solemne Vigilia, o espera de la Resurrección, comienza la alegría pascual, cuya plenitud se extenderá a lo largo de cincuenta días.
En esta Noche Santa, los fieles, con las lámparas encendidas en sus manos, esperan el retorno de su Señor, para que cuando llegue, los encuentre en vela y los invite a sentarse a su mesa.

PRIMERA PARTE

BENDICIÓN DEL FUEGO Y PREPARACIÓN DEL CIRIO
Fuera de la Iglesia se enciende el fuego, se lo bendice, se signa el Cirio y se enciende con la llama del Fuego Nuevo.


PROCESIÓN
Se ordena la procesión de ingreso al Templo, que se encuentra totalmente a oscuras. En la puerta el sacerdote dice "La luz de Cristo" y todos responden "Demos gracias a Dios"
Los monaguillos encienden, con el fuego del cirio pascual, sus velas y con éstas la de los presentes. En el medio del templo y delanta el altar, el sacerdote eleva el cirio y repita la proclamación.


ANUNCIO PASCUAL
Colocado el cirio en su sitio, un cantor laico proclama el Pregón, con el templo a oscuras y los cirios de los fieles encendidos.


SEGUNDA PARTE
LITURGIA DE LA PALABRA
En esta Vigilia, "Madre de todas las Vigilias", se proponen nueve lecturas: siete del Antiguo Testamento y dos del Nuevo Testamento (Epístola y Evangelio). En nuestra Capilla se reducen las del Antiguo Testamento a cuatro. Se apagan los cirios de los fieles. Después de la última lectura del Antiguo Testamento se entona el Gloria, se encienden los cirios del Altar y las luces del Templo.


HOMILÍA
“¡Jesucristo ha Resucitado, verdaderamente ha Resucitado!”, fue el saludo pascual del P. Javier al comenzar su homilía.
Explicó el sentido de cada uno de los signos realizado en esta, la más importante de las celebraciones litúrgicas de la cristiandad. “El fuego que se bendice y del que se enciende el Cirio Pascual, señala el nacimiento de la humanidad. Además es luz y es calor, por lo tanto es vida. El que está muerto está frío y en oscuridad. Jesús es todo lo contrario. Por eso entramos al templo a oscuras y estuvimos proclamando la Luz de Cristo que disipa las tinieblas del pecado. Durante la lectura del Pregón manteníamos los cirios encendidos, como las vírgenes prudentes del evangelio, porque estábamos esperando vigilantes esa venida del Cristo.
Luego tuvimos la Palabra que nos enseña la historia de la humanidad, desde la creación del hombre hasta la tumba vacía. Nos enseña cómo se fue tejiendo la trama de salvación de Dios.
Lo llamativo de la epístola de san Pablo es que hayan sido mujeres las primeras apóstoles, las primeras que fueron a anunciar la Resurrección, porque ellas, en la época de Jesús, no eran consideradas en la sociedad dignas de ningún privilegio.
Mientras los hombres se escondían por temor, ellas estaban preparando óleos para ungir al Señor, sensibilidad propia de las madres. Hoy también tenemos que dar gracias a Dios por las mujeres. Gracias a las mujeres se enseña catequesis; gracias a las mujeres están arreglados los templos y tanto nos ayudan a la dignidad de las celebraciones a nosotros los sacerdotes.
Inmediatamente después haremos el recuerdo de nuestro bautismo, como signo de purificación y liberación. En la renovación de nuestras promesas bautismales vamos a anunciar que creemos en Dios y vamos a renunciar al pecado.
Por último, vamos a coronar esta celebración con la Eucaristía: la presencia por excelencia de Jesús. Ya no vamos a tener “signos” como el fuego, la palabra o el agua. Es la presencia Viva de Cristo en la Eucaristía.
Jesucristo ha Resucitado, verdaderamente ha Resucitado. Que así lo sea, que no quede en la palabra. Que así sea en mi corazón, en mi vida, renunciando al pecado, renunciando a los ídolos que me mantenían muerto.
Cristo vive, y yo también gracias a Dios. Amén"

TERCERA PARTE
LITURGIA BAUTISMAL
El sacerdote y los ministros se dirigen a la pila bautismal. Los cantores entonal las letanías. El sacerdote bendice el agua introduciendo tres veces el cirio.


RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES
Todos los presentes renuevan las promesas bautismales renunciando al demonio y a sus obras, y profesando su fe en Dios. El sacerdote rocía al pueblo con el agua bendita.


CUARTA PARTE
LITURGIA EUCARÍSTICA
El sacerdote se acerca al altar y comienza la litugia eucarística de la forma acostumbrada.


SOLEMNE SALUDO A NUESTRA MADRE
Así como nosotros, pecadores, la hemos contemplado unidos en el dolor, así, redimidos, la honramos unidos en el gozo pascual.


Al finalizar la celebración, el matrimonio de Marcelino y Zulema Soto renovaron sus promesas matrimoniales al cumplir cincuenta años de unión conyugal. ¡Felicitaciones!

No hay comentarios.: